¿Qué tipo de estrategia de migración? II

Diferentemente al Occidente y la civilización de éste último, Turquía ha sido la puerta final de la humanidad, la voz de la conciencia y el sinónimo de la salvación sea lo que sea el coste para personas sin remedio a lo largo de la historia

¿Qué tipo de estrategia de migración? II

Análisis de Prof.Kudret Bülbül, decano de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Yıldırım Beyazıt, Ankara

En el capítulo anterior contábamos que Turquía ha sido un país receptor y emisor de migrantes a lo largo de historia; Anatolia es una geografía de migraciones y en el día de hoy Turquía afronta enormes flujos migratorios. Nuestros compatriotas y congéneres en el extranjero son forzados muchas veces a abandonar sus tierras y algunos países imperialistas tienen el deseo de usar a nuestros congéneres para sus propios fines imperialistas. Frente a esta presión para migrarse, algunas ONGs apoyan con facilidad las migraciones hacia Turquía.

En el capítulo de hoy vamos a seguir concretizando más nuestros consejos sobre la estrategia de migración que debemos adoptar.

Algunos pilares de la estrategia de migración:

Algunos consejos:

No abandonar el territorio en que vivimos: tantas experiencias que tenemos muestran que se tienen que forzar todas las condiciones para que nuestro pueblo no abandone los lugares en que vive. Porque cada vez que se abandona una región, se debilita la influencia de Turquía en aquella región. Lo podemos observar con mucha claridad en los Balcanes. Bueno, era muy difícil, a lo mejor imposible, pero si hubiéramos mantenido a nuestro pueblo en los Balcanes, en el día de hoy la región tendría una faceta muy distinta. Quizás por esta razón, algunos ilustres en los Balcanes promulgaron un edicto para proclamar que la emigración era un pecado.

Reforzar in situ: sea lo que sea el coste, la prioridad de Turquía debe ser mantener a su pueblo en su sitio en los lugares con los que tiene fuertes relaciones históricos y culturales. No evacuar estos sitios. Por eso, todas las instituciones de Turquía deben crear con la ONGs nuevas políticas, nuevas estrategias, nuevos estudios y esfuerzos para determinar cómo se podría reforzar a la gente que permanece en esas regiones. Se debe fomentar la asistencia polifacética en la economía, cultura, política y deporte en las regiones de residencia. El hecho de que nuestro pueblo que vive en el extranjero contribuya de forma polifacética en su país de residencia es una situación beneficiosa tanto para el mismo, para su país en que viven, como para Turquía.

Tal vez el paso más importante que refuerce a nuestro pueblo en el Occidente in situ sería la obtención de la ciudadanía. Sabemos que muchos de nuestros ciudadanos se abstienen de tomar ese paso o la obtienen muy tarde. Cuando era presidente de la YTB, visité un país europeo. Me impresionó mucho lo que había contado un compatriota en el sentido de presentar la atmósfera de sentimientos en que se encontraban: uno de los exprimeros ministros, el Prof. Necmettin Erbakan, quien visitó a nuestros compatriotas en los 1980, les aconsejó que obtuvieran la ciudadanía. Décadas después, entendió cuán correcto era este consejo. Dijo que se ofendieron como si hubiera aconsejado que se convirtieran a otra religión.

Realizar cooperación cercana con países relacionados: es natural que vivamos problemas con países en que vive nuestro pueblo debido a las cuestiones de Crimea y Uigur como había pasado con los países balcánicos. Porque no podemos pasar por alto mientras nuestros congéneres sufren y se someten a comportamientos muy malos en aquellos países. Ni nos restringiremos de expresarlo. Además, el empeoramiento o la rotura de nuestras relaciones con aquellos países dañarán más a nuestros propios congéneres que viven allí. A lo mejor, la declinación de las relaciones bilaterales podría favorecer a estados que están en la búsqueda de imperialismo a través de nuestros congéneres. Pero, Turquía y el país relativo no tendrán un interés en ello. Por eso, hay que realizar cooperación intensa con los países de residencia de nuestros congéneres y de nuestro pueblo en el Occidente con el objeto de reforzarlos in situ. Hay que buscar las maneras de posibilitar que nuestro pueblo contribuya a estos países en los campos político, social, cultural y económico.

Medidas contra formaciones marginadas: algunas autoridades, sobre todo los políticos en los países en que viven nuestros compatriotas y congéneres, hacen acusaciones de que una parte de nuestro pueblo de allí está marginado, influido por formaciones extremistas e involucrado en actividades de terrorismo. Estas imputaciones pueden no ser correctas. Puede ser que los países relacionados hagan estas acusaciones como mandan sus estrategias. Sin embargo, siempre existe el potencial de que las personas puedan ser influidas por aquellas formaciones marginadas a causa de las dificultades que hacen frente. De ahí que los órganos públicos y las ONGs deben hacer los estudios pertinentes para impedir este tipo de riesgos.

Turquía como el remedio final: migrarse hacia Turquía en cualquier tipo de problema no debe ser lo primero que se les ocurre a todos, sino el último remedio. Para no recurrir al remedio final se tienen que probar todas las vías mencionadas o no mencionadas anteriormente. La situación requiere políticas muy estratégicas, complicadas e intensas. Al calcular el costo individual y social de abandonar un país, puede ser posible encontrar un remedio para mantener a nuestro pueblo en su país de residencia.

En los recientes dos artículos, me concentré en las migraciones que parecen más permanentes en nuestro país. Se puede decir que una estrategia similar sería vigente para las migraciones procedentes de Siria, Irán, Irak, Egipto, Libia y Afganistán que parece más temporales y o las que usan a Turquía como un país tránsito. En ambos casos, si existe un peligro vital, Turquía nunca actuará como países occidentales o europeos. No condenará a la muerte a quienes se acobijan en ella. Diferentemente al Occidente y la civilización de éste último, Turquía ha sido la puerta final de la humanidad, la voz de la conciencia y el sinónimo de la salvación sea lo que sea el coste para personas sin remedio a lo largo de la historia. Eso ha sido el significado y la diferencia de Turquía en la historia si bien no lo han podido entender los países de la UE y otros en el tiempo presente.

 

Prof.Kudret Bülbül, decano de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Yıldırım Beyazıt, Ankara



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