Cruce de terroristas en Siria

Análisis de Can ACUN, investigador de la Fundación de Estudios de Política, Economía y Sociedad (SETA)

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Cruce de terroristas en Siria

Mientras que todas las miradas están puestas en la lucha antiterrorista de Turquía contra la organización terrorista PKK en la región de Gara en el norte de Irak,  se espera que Turquía tome como blanco el PKK tanto en Irak como en Siria lanzando operaciones de gran escala  en 2021. La organización terrorista PKK está bajo gran presión particularmente en Turquía e Irak. Sin embargo, el PYD/YPG, la ramificación de la organización en Siria, sigue siendo una amenaza para Turquía. Parece que la organización está tratando de establecer un estado de terrorismo con el apoyo de Estados Unidos.

El PYD/YPG, la rama siria de la organización terrorista PKK, comenzó a expandir su influencia en las áreas del norte de Siria aprovechándose del caos que se produjo durante la guerra civil siria y fortaleció las áreas de dominio relevantes estableciendo estructuras administrativas en el noreste del país bajo el pretexto de la lucha contra el DAESH con el apoyo de Estados Unidos especialmente desde 2014. Bajo el paraguas de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), creadas con elementos árabes, intentó asegurar su propia sostenibilidad económica controlando los recursos naturales del país y lograr una ventaja estratégica contra Rusia, Turquía e Irán, particularmente el régimen de Asad.

A pesar de que el régimen de Asad llevó a cabo varios movimientos militares y políticos teniendo la conciencia de la importancia de volver a acceder a los recursos naturales en Siria para que su gobierno fuera sostenible, fracasó por los obstáculos de EEUU. La organización terrorista fue financiada directamente por Estados Unidos, además de controlar los recursos naturales del país y obtener ingresos de ellos. EEUU, además de su propia ayuda, también brindó ayuda financiera a las FDS y el YPG bajo su supervisión desde países como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos (EAU).

Según las áreas de control militar existentes, las FDS/YPG controlan actualmente un área de más de 40.000 km2, que constituye el 30% de los territorios de Siria. Las áreas bajo su control incluyen valiosos recursos de petróleo, gas natural y agua, incluidas tierras de cultivo fértiles. El 50% de las áreas irrigables de Siria, el 70% de los recursos energéticos y el 95% del potencial hídrico se encuentran en regiones bajo el control de la organización terrorista YPG.

El PYD/YPG, que comenzó a ganar fuerza en la región bajo la protección de los Estados Unidos y tomó el control de los importantes recursos económicos del país, busca establecer un estado autónomo y luego un estado terrorista completamente independiente. La organización terrorista, que ha lanzado ataques con coche bomba sistemáticamente contra las regiones bajo la influencia de Turquía y que trata de imponer una obediencia sobre la gente bajo su control con una política de violencia y represión, muestra esfuerzos por sobrevivir al continuar su compromiso con Rusia y el régimen de Assad cuando sea necesario.

En particular, esta actitud sobresalió tras la Operación Fuente de Paz lanzada por Turquía. Sin embargo, ni las realidades de Siria ni Turquía permitirá que la rama siria de la organización terrorista PKK establezca un pequeño estado de terrorismo. Turquía continuará dando pasos para minimizar la potencia y el dominio de la organización lanzando importantes operaciones militares contra la organización en Irak y Siria a lo largo de 2021. En este contexto, las regiones bajo el control de la organización como Tel Rıfat, Manbij, Ayn Isa y Tal Tamir pueden ser atacadas y se puede lograr el debilitamiento de la organización apoyando las tribus árabes y la población kurda bajo la presión de la organización.

Como consecuencia, para Turquía es inaceptable que la organización terrorista PKK y sus ramas encuentren espacio de vida no solo en Turquía sino también en sus vecinos transfronterizos Siria e Irak.

 

 

 



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