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Viaje Azul: olvidar todo por unos días en la tranquilidad del mar

Tres mejores rutas principales para hacer un Viaje Azul en Turquía

Viaje Azul: olvidar todo por unos días en la tranquilidad del mar

No sé si habéis tenido la experiencia de hacer un Viaje Azul en una esquina escondida del mundo a lo mejor una vez en esta vida muy breve. Si vuestra respuesta es ‘No’ entonces os aconsejo que disfrutéis esta ventura y experiencia que cambiará todo el punto de vista vuestra para salvarse de todo el ruido tanto físico como espiritual de la vida cotidiana. Hacer un viaje azul no es una vacación normal y corriente, es distintamente algo diferente, es un estilo de vida, una perspectiva diferente para mirar a todo el mundo de manera más humilde, quedando en solitario con el mar, sus ofertas, el sol y la tranquilidad. Es una experiencia que se debe probar con los compañeros más sinceros, púes con un novio o una novia, mejor dicho con personas que tienen la capacidad de tener sentimientos similares como vosotros.

En este capítulo intentare hablaros de tres rutas mejores para hacer un Viaje Azul. Personalmente yo había disfrutado este gusto que puedo calificarme como un ‘viaje azul adicto’. Los horizontes bañados con miles de tonos del azul, las playas calientes y con el color dorado, la voz del agua que se choca al yate y el olor firme de iodo del mar, y comenzamos…

Bodrum – Gökova

La primera parada de esta ruta que comienza desde las bahías colindantes de Bodrum, es Karaada (La Isla Negra) conocida por su recurso de agua caliente y las pequeñas piscinas para bañarse con barro. El agua purificado del Puerto de Mersincik es ideal para nadar y disfrutar el mar en el Golfo de Gökova. Como la alternativa hay también bahías de Büyük Çatı y Küçük Çatı. La bahía de Tuzla a 3 millas del Cabo de Koyun, parece a un lago. El puerto británico es famoso por el puesto del sol. Una de las favoritas de la ruta es la Isla de Sedir (La Isla de Cleopatra), según los rumores la reina egipcia Cleopatra se bañó aquí en esta isla que hospeda también las ruinas de la ciudad antigua de Cedrae. La isla es bautizada con los olivares y podéis pasar la noche en el Puerto de Akbük que parece a un acuario.

Este viaje puede durar entre 3 y 8 días. Es una semana el plazo aconsejado por los expertos por motivos de salud. Podéis alquilar un yate o un bote con tripulación para determinar el plazo del viaje.

 

Datça – Bozburun

Es una de mis rutas favoritas porque yo adoro el paisaje y las bahías de Datça que parecen a perlas del mar. Los botes salen a la vía desde el Puerto de Datça y tras descansar disfrutando el café se dirige al Golfo de Hisarönü. Dişliceada a la entrada del Puerto de Bencik esconde las playas pequeñas. Orhaniye forma nuestra primera parada en la Península de Bozburun. Orhaniye es una perla que se brilla entre los bosques verdes. Las murallas sobre la isla en el centro de la bahía, se utilizaron como la torre para vigilar y observar la zona. Kızkumu es una de las playas favoritas regionales y se compone de un set de arena con poca profundidad que podéis caminar sobre el mar.

Selimiye es un pueblo de pesqueros pero lleno de pequeños restaurantes de mariscos. Se llega a Bozukkale a través de los altos mares de la Isla Simi.

Todos los viajes y las rutas de viaje azul deben responder a los estándares determinados por el Ministerio de Cultura y Turismo. No zarpan los yates si la meteorología o guardacostas no les permiten.

 

Marmaris – Fethiye

Comienza sin duda que desde Marmaris, el centro turístico de Turquía. Pasáis por la Bahía de Ekincik y la Playa de İztuzu es un núcleo importante para la reproducción de las Caretta Carettas (Las tortugas bobas) y forma la puerta de Dalyan que parece a un laberinto gigante de agua. Pasando a los botes más pequelos aquí podéis navegar hasta el Lago de Köyceğiz, las Tumbas de Roca de Kaunos, el panorama espléndido os llevará a Göcek. Un día después los botes como cisnes blancos llegan a Mar Muerto (Ölüdeniz), sin anclar aquí por restricciones naturales. Podéis utilizar bote pequeño para desembarcar en la playa.

En general los yates y botes pueden captar de 8 a 25 personas. Para no incluirse por un grupo, hay que alquilar individualmente o formar grupos alquilando una tripulación especial que se compone del capitán, el cocinero y otros. En los viajes que duran alojándose se ofrece un bufet abierto (opcional), que parece a la calidad de los hoteles de 3 o 4 estrellas. También podéis recibir el servicio de los cocineros especiales si queréis. La mejor estación comienza a partir del mayo hasta los finales de octubre y entre el julio y agosto forma el plazo con más demanda que aumenta los precios.

 



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