¿Qué tipo de estrategia de migración? I

Turquía o Anatolia no sólo es un país receptor, sino también una geografía emisora de migrantes de una forma intensa

¿Qué tipo de estrategia de migración? I

¿Qué tipo de estrategia de migración? I

Análisis de Prof.Kudret Bülbül, decano de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Yıldırım Beyazıt, Ankara

Seguramente, Turquía es el país que ha sido un destino de migración más frecuente que otros países a lo largo de su historia. Siempre ha sido un país receptor para migrantes procedentes del norte, sur, este, oeste. En el día de hoy, sigue siendo un país receptor para quienes buscan la paz huyendo de los problemas que ocurren en sus países en diversas geografías. ¿Qué tipo de estrategia debemos usar frente a la intensa demanda de migración hacia nuestro país?

Lo primero que puedo decir, si se administra bien, la migración aporta muchas cosas a los países. El ejemplo más concreto de ello es nuestra propia historia. Somos literalmente los hijos de civilización de migrantes. Nuestra larga marcha de civilización es nuestra marcha de migración. En esta marcha, hemos acumulado valores muy importantes que dan su característica a Turquía como justicia, compartimiento, convivencia, pluralismo, tolerancia, multiculturalidad que la humanidad necesita más que nunca. La contribución de la migración para los países es tema de otro artículo.

Anatolia es una geografía de la migración

Anatolia recibió un flujo de migrantes debido a que era un itinerario, un punto tránsito antes de los turcos musulmanes. La llegada de los turcos musulmanes comienza en el segundo milenio a Anatolia. No se trata de conflictos, masacres masivas como otras partes del mundo o el éxodo colectivo de los habitantes de Anatolia después de la llegada de los turcos. La situación es la señal de que Anatolia ha sido pintada del color de quienes vinieron de Jorasán.

La migración hacia Anatolia no sólo quedó en años 1.000, sino que también continuó en los siglos XVIII y XIX debido a los fuertes dolores ocurridos en los Balcanes y el Cáucaso.

Estas migraciones continuaron en el período republicano.

El último éxodo masivo hacia Turquía es el flujo de turcos de Bulgaria en 1989 a causa de las atrocidades de Todor Zhivkov quien adelantaba que “si no se asegurase que los turcos abandonaran Bulgaria, no quedaría una Bulgaria y que este país convertiría en otro Chipre”.

En breve, la geografía anatoliana, desde el Adriático hasta el Muro Chino, ha sido un país, una segunda casa que pueden venir en tiempos difíciles las personas que tienen su corazón en Turquía. Turquía no sólo ha quedado como una península de paz para comunidades turcas y musulmanas. Nuestra historia está llena de ejemplos del asilo de los no musulmanes. Los judíos, que vinieron a Anatolia hace 500 al ser expulsados de Europa, se refugiaron otra vez en Turquía para huir de Alemania debido a la crueldad de Hitler.

Migraciones de Anatolia

Turquía o Anatolia no sólo es un país receptor, sino también una geografía emisora de migrantes de una forma intensa. Anatolia, no sólo es una fuente de soldados del Otomano, sino también de personas para abrir nuevos asentamientos en los lugares que arriban. Ocurrieron densas migraciones desde Anatolia hacia los países balcánicos. Se dice que hay tres poblaciones “Konya” en los Balcanes.

Las recientes migraciones colectivas desde Anatolia hacia el exterior son los flujos de obreros hacia los países occidentales en los 1960. Se conoce la presencia de 5 millones de habitantes turcos en esos países, según cifras oficiales. Supongo que el número es más alto sumando a irregulares y desnacionalizados.

La situación actual

Turquía recibe en el día de hoy una densa migración procedente de Balcanes, Oriente Medio, Mundo Turco y Oriente Lejano. Recientemente, estamos afrontando una fuerte ola de migraciones de sirios. Un motivo crucial de este flujo migratorio – considerando la posición de los países de nuestra región y de los occidentales – es que no hay muchas alternativas que Turquía. La causa básica de ello es que su país se ha hecho imposible para vivir debido a los conflictos locales y las estrategias de los países occidentales.

Turquía no sólo recibe a migrantes de Siria, Irán, Irak, Afganistán, Libia, China, Rusia, Ucrania y países africanos, sino también de los países occidentales. Una parte de los turcos que habían ido al Occidente ya vuelve a causa de la recesión económica y la tendencia antiturca e islamófoba. Una parte de sus hijos buscan trabajo en Turquía para garantizar su futuro. De una manera inimaginable hace muchos años, los hijos de los turcos en el Occidente prefieren estudiar en Turquía.

Algunas ONGs turcas fomentan los retornos o migraciones hacia Turquía debido a los problemas graves que afrontan los ciudadanos de Crimea y en la región Uiguir además de los países occidentales.

Los países y mecanismos racistas, que no quieren a los turcos y musulmanes en el Occidente y Oriente, recurren a prácticas disuasorias e intimidantes para que nuestra gente abandone su lugar de residencia. Como pasa en Crimea y Uigur, nuestros congéneres en estas regiones son usados como un ariete político para dañar a Rusia y China por parte de algunos países imperialistas.

Pues bien, estemos orgulloso con Turquía por ser una península de paz, un refugio y la conciencia para la humanidad. Pero, es imposible que Turquía luche por si sola contra todo este flujo de migrantes. Tampoco es correcto en términos estratégicos. Muchas veces, es algo que desean y fuerzan varios países para que nuestra gente abandona su tierra y se emigre hacia Turquía.

Turquía debe desarrollar políticas dirigidas a sus compatriotas en el extranjero y los que tienen relación con la misma de una manera u otra, sin permitir que sean herramienta de objetivos imperialistas de algunos estados occidentales, y con fines de que sean para el bien de esta gente.

En el siguiente capítulo vamos concretizar nuestras proposiciones sobre la estrategia de migración que tienen que seguir Turquía, instituciones públicas, ONGs, compatriotas y congéneres en el extranjero.

 

Análisis de Prof.Kudret Bülbül, decano de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Yıldırım Beyazıt, Ankara



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