Orientamos la ruta al noreste de Turquía donde el azul y el verde se funden

Rize es una ciudad famosa por sus únicas mesetas, bosques que contienen numerosas especies de árboles y plantas, ríos, valles, montañas y lagos glaciares

Orientamos la ruta al noreste de Turquía donde el azul y el verde se funden
Orientamos la ruta al noreste de Turquía donde el azul y el verde se funden
Orientamos la ruta al noreste de Turquía donde el azul y el verde se funden

Rize es una ciudad famosa por sus únicas mesetas, bosques que contienen numerosas especies de árboles y plantas, ríos, valles, montañas y lagos glaciares

Orientamos la ruta al noreste de Turquía donde el azul y el verde se funden

Rize, una ciudad ubicada a la orilla del mar Negro Oriental de Turquía… Su característica más importante es que tiene una naturaleza muy verde.

Rize es una ciudad famosa por sus únicas mesetas, bosques que contienen numerosas especies de árboles y plantas, ríos, valles, montañas y lagos glaciares. La ciudad tiene no sólo riquezas naturales sino también patrimonios culturales e históricos.

Rize está situada en un terreno bastante empinado entre las montañas Kaçkar y el mar Negro, al noreste de Anatolia. La vegetación natural de la región está compuesta por bosques exuberantes de hojas anchas por la alta humedad y las intensas precipitaciones en la costa. Posee el 25 por ciento de los bosques de Turquía y es la región más rica de Turquía en materia de bosques… Las mesetas de Ayder, Anzer, Ovit, Pokut, Sal, Gito, Elevit y Çiçekli son las más famosas de Rize… La ganadería y la agricultura en algunas de estas mesetas continúen hoy en día y la mayoría de ellas están abiertas al turismo. Las mesetas en los montes Kaçkar os recibe con sus casas de montaña auténticas y tiernas, así como con decenas de especies de plantas y árboles. La mayoría de estas casas sirven de pensiones. La región ofrece varias oportunidades para el alpinismo y el senderismo.

Si viajáis a esta región en la temporada ideal, es decir especialmente en primavera o a principios de verano, es posible que caminéis oliendo decenas de especies de flores.

Las mesetas de Rize son dignas de ver por su rica flora y fauna, también por sus numerosos lagos glaciares de varios tamaños. Cada una de ellas ofrece distintas oportunidades. Por ejemplo, las fuentes termales en la meseta de Ayder son curativas.

En la meseta de Ayder, a diferente de otras mesetas, es posible alojarse también en los hoteles, junto con las casas auténticas de montaña.

La miel de Anzer, una fuente de cura de la meseta de Anzer, ubicada a 2.100 metros de altura, es mundialmente famosa. La miel de Anzer, que tiene muchos beneficios para la salud humana, es la esencia de miles de flores de las mesetas.

Las mesetas son atractivas particularmente para el senderismo y la fotografía de naturaleza con sus árboles que se visten de distintos tonos de verde en verano, y de amarillo y rojo en los meses de invierno cuando pierden sus hojas.

En algunas mesetas, hay un potencial geográfico apropiado para el parapente y en algunas para el turismo de invierno.

La vida natural continúa con toda su belleza en el arroyo de Fırtına, que se formó con la unificación de los pequeños arroyos en las laderas de las montañas Kaçkar frente al mar Negro y que desemboca al mar Negro cerca de la localidad de Ardeşen de Rize. Por ejemplo, es posible ver las truchas con manchas de rojo extinguidas en muchos lugares. El arroyo de Fırtına, de 57 kilómetros de longitud, cuenta con rutas adecuadas para hacer rafting.

Rize tiene muchos castillos que datan de los siglos XIII y XIV. El Castillo de Zil es el más famoso de estos castillos construidos por razones como proteger, comunicarse, observar y tener suficiente fuerza militar. El castillo, que lleva a sus visitantes a la Edad Media, como el Castillo de Varoş, el Castillo de Ciha y el Castillo de Kız, garantizaba la seguridad tanto de la zona como de una importante ruta de caravana medieval hasta Anatolia.

Si vais a Rize, no volváis sin subir a las mesetas frescas, visitar el museo con una rica colección, fotografiar los puentes en arco que permanecieron desde los siglos anteriores hasta el presente, probar el pilaf de la anchoa, tomar el famoso té de Rize y sin comprar “feretiko”, el tejido tradicional de la zona.

Si queréis disfrutar de las bellezas que la naturaleza ofrece al ser humano, la ciudad hospitalaria Rize os espera.



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