Oro McCoy, la hamburguesa bañada en oro de 24 quilates que se vende en Colombia

El restaurante Toro McCoy, con sede en Bucaramanga y Bogotá, realizó una excéntrica e innovadora adición a su menú para atraer más comensales durante la llamada ‘nueva normalidad’

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Oro McCoy, la hamburguesa bañada en oro de 24 quilates que se vende en Colombia
BOGOTÁ

Por: Diego Carranza

AA - La pandemia de coronavirus COVID-19 que azota al mundo entero desde hace un año atrás dejó una crisis económica sin precedentes.

Debido a ello, y en medio de la denominada ‘nueva normalidad’, los comercios que sobrevivieron se han ingeniado diversas maneras para recuperarse y atraer nuevos clientes.

Este es el caso de Toro McCoy, un restaurante colombiano con sede en las ciudades de Bucaramanga y Bogotá que hizo una excéntrica e innovadora adición a su menú para atraer más comensales: la hamburguesa llamada Oro McCoy.

Como su mismo nombre lo indica, esta hamburguesa está bañada en oro puro de 24 quilates.

La nueva pieza gastronómica de lujo tiene pan brioche con dos carnes de 250 gramos cada una, tocineta crujiente caramelizada en trozos pequeños, cebolla crispy y doble queso. Y todo esto es recubierto por cinco láminas de oro comestible de 0,0015 milímetros importadas desde Estados Unidos. Para dar una idea, el costo de paquetes de 10 láminas puede variar entre los USD 8,6 y los USD 25,5. O uno de 25 láminas, puede llegar a valer USD 47,9.

Según le contaron a la Agencia Anadolu el grupo de chefs de una de las sucursales de Bogotá, ubicada en el centro comercial Plaza de las Américas, este restaurante se enfoca en brindar diferentes experiencias gastronómicas a los comensales.

La hamburguesa dorada cuesta COP 200.000 (aproximadamente USD 57 o EUR 47). Y aunque pudiera pensarse que es una propuesta descabellada, esta peculiar propuesta se suma a un listado de alimentos decorados o acompañados por el metal precioso.

Por ejemplo, el restaurante The Ainsworth, en Nueva York, vende diez piezas de alitas de pollo cubiertas con oro de 24 quilates por USD 45.

O al otro lado del Océano Atlántico, en el restaurante South of Houston en La Haya, Países Bajos, el chef Diego Buik creó hace tres años una de las hamburguesas más caras del mundo. Este manjar, hecho con varios ingredientes costosos y cuyo pan está bañado en oro de 24 quilates, cuesta cerca de USD 2.300 (casi de COP 8 millones).

Por otra parte, aunque resulta curioso arriesgarse a vender una hamburguesa de COP 200 mil en medio de la crisis socioeconómica generada por el confinamiento, la apuesta ha dado buenos frutos hasta el momento. La Oro McCoy se lanzó el 27 de noviembre pasado y desde entonces se han vendido, solo en el local de Plaza de las Américas, alrededor de 45 unidades.

Una idea como esta ha dado lugar a opiniones encontradas en Colombia, la segunda economía con mayor desigualdad en distribución del ingreso en la región según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe – CEPAL, pues aunque en redes sociales muchos ya han pedido que el producto llegue a otras ciudades y preguntan con ansias sobre el mismo, otras han comentado que es algo “estúpido”.

Oro comestible

Inicialmente se podría pensar que consumir un metal como el oro sería desquiciado y perjudicial para la salud. Sin embargo, no es ni lo uno ni lo otro.

El oro es un ingrediente que se usa en la cocina desde el antiguo Egipto. Incluso esta costumbre también hizo parte de culturas ancestrales de otras regiones como China, India, Inglaterra o Inglaterra, entre otras.

En diferentes culturas alrededor del mundo, y a lo largo de la historia, el metal precioso ha sido usado en diferentes platos y recetas. Incluso, se le han atribuido propiedades medicinales.

Este preciado elemento, insaboro e inoloro por cierto, aún sigue seduciendo a los chefs y comensales alrededor del mundo.



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