Costumbres y Tradiciones de los Turcos (41/2014)

Eid Al-Adha es la fiesta de Celebración de Sacrificio para todos los musulmanes del mundo

Costumbres y Tradiciones de los Turcos (41/2014)

Hay momentos y tiempos que unifican a los ciudadanos de una nación. Las fiestas o días festivos son uno de estos tiempos especiales. Es cuando aparece un cuadro de felicitación aplicado con la puesta en práctica de algunos rituales peculiares aumentando el respeto y el cariño entre personas. En las fiestas se hacen íntimos todos los miembros de la sociedad, viejos y jóvenes. Los disgustos hacen la paz en las fiestas.

Vamos a hablar de la fiesta llamada Eid Al-Adha (Celebración de Sacrificio) en la cultura musulmana. En el Sagrado Corán y en los hadices de Mahoma (La paz sea con Él) se encuentran algunas órdenes sobre el sacrificio. En el sura de Kawsar, el Creador le manda a Mahoma: “Haz la oración y sacrifica animales por tu Creador”. Según los libros de los hadices, el profeta Mahoma sacrificaba regularmente a los animales de sacrificio desde el segundo año del Hégira cuando se legitimó cortar animales hasta su fallecimiento. Debido a todo ello, todos los musulmanes tienen la obligación de cortar animales si cumplen con otras condiciones.

Como pasa en todas las fiestas religiosas, los preparativos para la Celebración de Sacrificio empiezan con anterioridad. Lo primero que hay que hacer es comprar un animal - generalmente es un cordero – para sacrificar en el primer día de la fiesta. El Islam impone una serie de condiciones y requerimientos para el corte de los animales. El animal a sacrificar tiene que ser cortado por un musulmán sin deudas y que puede sustentar la vida de su familia. Hay algunos requerimientos que tienen que cumplir las bestias cualificadas para sacrificar. El animal tiene que ser de la especie bovina, un camello o un cordero. Debe haber cumplido una cierta edad. El cordero debe cumplir seis meses; el camello cinco años y un buey dos años. El animal a sacrificar no debe estar enfermo, defectuoso o delgado. El animal, que tiene una panza hinchada por haber comido excesivamente, debe ser hecho esperar hasta que pase el peligro.

Los matarifes o cortadores que sacrificarán a los animales compran la adecuada bestia a sacrificar en los mercados establecidos. Los que tienen lugar para cuidar del animal se lo llevan a su propia casa. Los que no lo tienen lo dejan para que sea cuidado en el lugar donde hacen la compra. A continuación, se hace una “limpieza de fiesta” en los hogares. Se compran nuevas ropas y nuevos zapatos con ocasión de la fiesta. Los niños son prioritarios para la compra de las “ropas festivas”. También se cuecen comidas para los huéspedes que visitarán la casa. Se compran caramelos, chocolates y colonia para ser ofrecidos a los huéspedes.

El día de la víspera es el día cuando se incrementa el entusiasmo. La costumbre es teñir el animal con la jena. Eso significa “lo sacrificamos por Alá”. Después de la oración de la tarde, se visita a los cementerios. Los familiares que se aglomeran alrededor de las tumbas rezan por sus muertos y limpian las tumbas con agua. En algunas regiones se reparten golosinas hechas de masa. En el día de la víspera se bañan todos los residentes de una casa. Todos están listos para la fiesta. A la mañana de Eid Al-Adha, los hombres se despiertan pronto y van a la mezquita para la “oración de la fiesta”. Después, se felicitan todos. Los niños y los jóvenes les besan la mano a los ancianos. Se da dinero de bolsillo y regalitos a los niños. Otra costumbre que todavía permanece en algunas localidades es que el tamborilero visita todas las casas cantando sus versos.

En la primera jornada de la fiesta, se corta el animal y se lleva a casa. Hay reglas para repartir la carne del animal sacrificado. Un tercio de la carne se tiene que comer por la familia; un tercio se da los vecinos y otro tercio se reparte entre los pobres. Porque en el versículo 28º del Sura Al-Hajj en el Corán Sagrado se manda de esta forma. Cortar animales de sacrificio es resaltar el cumplimiento de una misión religiosa, ofrecer y ayudarse.

Las visitas en la fiesta se hacen generalmente a los mayores. Después de los padres, se visita a los familiares y vecinos ancianos. Los niños se reúnen y reciben sus dineros de bolsillo y caramelos visitando las casas. La costumbre es ofrecer la carne cocida del animal a los huéspedes en la casa. El menú de las comidas de la fiesta de Eid al-Adha se compone generalmente de arroz, sopa, rellenos y dulces como baklava o jalva.

En muchos pueblos de Anatolia, se hacen felicitaciones colectivas en las fiestas. La gente se reúne debajo de la sombra de un árbol centenario en Kızılören, Afyon. Los que salen de la Gran Mezquita hacen largas colas para felicitarse en la plaza de la localidad. Los kermeses, fiestas, vendedores de caramelos, los columpios y rueda de la fortuna son partes de nuestra memoria. Las fiestas son una muy buena oportunidad para felicitarse, ayudarse, recordar y ser recordados.

Por Fatma Ahsen Turan
Académica del Departamento de Lengua y Literatura Turcas – Universidad de Gazi, Ankara

 


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