Atatürk y el Renacimiento de Una Nación (6/2015)

Esta semana presentamos las opiniones sobre Atatürk de científicos que tuvieron el placer de poder conocerle

Atatürk y el Renacimiento de Una Nación (6/2015)

No es una coincidencia el inicio de los estudios realizados en el área de la antropología física a partir de la fundación de la República de Turquía.

La idea que forma la base de las iniciativas de establecer una Turquía moderna tras la Guerra de Salvación se había determinado muy bien por el Gran Líder Mustafa Kemal Atatürk. El objetivo fue captar la modernidad en el área científica y alcanzar el nivel de las civilizaciones modernas. Por estos motivos se inició una lucha alta en todas las áreas científicas mientras se ponían las primeras piedras de la República de Turquía en 1923. Hoy si tenemos una colección rica de esqueletos de las comunidades anatolianas en las universidades de Ankara y Hacettepe, lo debemos a este entendimiento asumido en la época de la fundación de nuestra república.

Ataturk tenía una simpatía especial a la antropología. Había muchos antropólogos de física entre los científicos que le llegaron a conocer en Estambul. Uno de ellos fue el famoso antropólogo de física, el francés Vallois. Vallois admiraba a Atatürk. Siempre contaba qué sensible era Atatürk sobre las investigaciones antropológicas y se entrevistaba con él y el círculo científico. Además en la última reunión en Estambul había destacado que Atatürk, a pesar de que era enfermo, entró en el salón tomando la fuerza de su bastón y escuchó con gran interés todos las presentaciones.

Otro antropólogo suizo, Marc Sauter, había obtenido la oportunidad de charlar con Atatürk yendo a Estambul en los años después de la proclamación de la República. Había declarado su admiración hacía él con una foto de Atatürk colgada a la pared de su habitación. Es muy interesante que estos investigadores mundialmente famosos no pudieron encontrar la oportunidad de entrevistarse con los presidentes de sus propios países de aquel entonces, pero podían hablar con el fundador de la joven República Turca sobre la antropología. En eso se basaba su admiración sentida hacia Atatürk.

La hija de crianza de Atatürk y la presidenta de la Institución de la Historia Turca Afet Inan en 1936 fue enviada con el deseo de Atatürk a la Universidad de Ginebra y a trabajar con el Profesor Eugene Pittrad para una investigación que duró dos años en 1936. Pittrad, igual que Vallois, en los primeros años de la República yendo a Estambul había encontrado la oportunidad de hablar con Atatürk. El académico suizo había intercambiado la opinión con Atatürk referente a la revolución de las letras y había calificado la misma como una de las revoluciones sociales más importantes de la historia de humanidad. Queremos compartir con ustedes algunas partes de las evaluaciones de Pittrad:

"El occidente no está consciente de lo que es realmente la cosa calificada como el milagro turco cuya denominación no es nada de exagerado. Si hubieran sido conscientes, habrían aprendido mucho de ello.

En un artículo escrito por mi parte recientemente ante el deseo de la Revista Parisina de Antropología, expliqué tres de los pensamientos que estaban en la cabeza de Atatürk según mi opinión. La Revolución Lingüística, la preocupación de saber las fuentes más lejanas de la nación turca y el deseo de tener una imagen concreta de las características de la raza turca.

No voy a contar aquí lo que es el resultado de la Revolución Lingüística. Encontré la oportunidad de ver día a día este gran cambio social. Cuando comenzaron a llegar los primeros ecos de la revolución planeada, parecía totalmente imposible este tipo de cambio y el occidente tampoco no lo creó. Pero sucedió.

En el verano de 1928 fui a todas las partes de Turquía, desde Ankara hasta Diyarbakir, Sivas y Konya y testimonié desde cerca las iniciativas mostradas por una nación entera. Eso fue muy emocionante y todo el pueblo, los jóvenes y los viejos intentaban aprender el nuevo alfabeto. Particularmente yo dí las clases a un jardinero joven que andaba 2 horas para poder cursarse. Al regresar a Ankara el Ministro de Educación Nacional me preguntó lo que testimonié en estos lugares. Realicé una presentación corta y en todos los lugares transmití el gran interés mostrado por toda la nación.

.Y las esperanzas de Atatürk se coronaron con éxito gracias a esta revolución. Este momento extraordinario en la presencia social y política pasará a la historia como una de las etapas más emocionantes".

El antropólogo Eugene Pittrad expresó estas muy sinceras observaciones referentes al cambio creado en Ankara, la capital de la República de Turquía recién fundada por Atatürk:

"En distintos períodos viví en este país entre los años 1901 y 25. En estos tiempos el Primer Ministro Inönü me había dicho lo siguiente: “Por favor venid aquí tras una década. Entonces pueden evaluar concretamente de lo que somos capaces.’’

Regresé tras algún rato y vi cosas extraordinarias. En 1928 no había ningún árbol en el alrededor del horizonte amplio, había poco agua y debido a esta situación se costaba mucho la irrigación de los campos, habían pocas casas para vivir, en 1937 con mis propios ojos vi una sorpresa: era increíble la modernidad de Ankara. Como si hubiera tocado una varita mágica la ciudad.

En resumen, se cambió la estructura social de arriba para abajo, fue renovada y reestablecida totalmente de cero".

 



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