Agenda de Turquía y del Mundo (23/2014)

Elecciones al Parlamento Europeo, el creciente racismo y la adhesión de Turquía a la UE

Agenda de Turquía y del Mundo (23/2014)

 

Surgió un resultado sorprendente de las elecciones al Parlamento Europeo (PE) celebradas la semana pasada. Este resultado demostró que los partidos de extrema derecha tienen una tendencia al alza en Europa. Los resultados electorales particularmente en Francia, Reino Unido, Dinamarca, Alemania, Bélgica, Grecia y Holanda sobresalieron esta tendencia. El Frente Nacional en Francia, el Partido por la Independencia del Reino Unido (UKIP) en Inglaterra, el Partido Popular Danés, la Coalición de la Izquierda Radical (SYRIZA) en Grecia registraron un importante avance al obtener un cuarto de los votos de sus países. Al fin y al cabo, de 751 escaños parlamentarios del Parlamento Europeo, 212 fueron obtenidos por el grupo del Partido Popular Europeo (PPE), 186 por los socialistas, 70 por liberales, 55 por los Verdes y otros por los partidos de extrema derecha y extremistas que no tienen grupos en el parlamento.

El respaldo obtenido a nivel más alto que lo esperado para los partidos de extrema derecha y extremistas causó provocación para el futuro del Parlamento Europeo y la Unión Europea. Se sabía que hay una oposición fuerte contra la UE, pero no se esperaba que sería tan alta. De acuerdo a palabras del primer ministro francés, Manuel Valls, hay una sorpresa ante "una sacudida que sacudió toda la Europa". Ahora todos, principalmente los partidarios de la UE, intentan entender este resultado. Ya se inició pensar sobre las razones y las soluciones del alza de extrema derecha.

Les presentamos las opiniones al respecto del catedrático del Departamento de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la Universidad de Mármara en Estambul el Prof.Dr.Ramazan Gözen.


Para entender mejor esta situación, haca falta enfatizar principalmente el significado y la importancia de las elecciones al Parlamento Europeo, cuya primera edición se celebró en 1979 y octava edición la semana pasada, supone una importante dimensión de la integración de la UE. El Parlamento Europeo, que representa la cámara “legislativa” de la UE, llegó a ser una potencia emergente sobre el Consejo y la Comisión Europeos. Hace falta que las decisiones respecto a la ampliación y la integración de la UE reciba el visto bueno del Parlamento Europeo. Cuando se mira desde este punto de vista, sobresalen dos misiones de importancia del Parlamento Europeo. El primero; el PE representa el poder legislativo más superior de los pueblos europeos. Cumple con la legislación y las labores al respecto en nombre de todos los europeos. Además representa el mapa político de Europa. Tiene una posición y autoridad sobre los parlamentos nacionales, lo cual constituye un factor crucial para la integración política de Europa. El segundo; el PE forma la política de la UE. Desempeña papel tanto en la política europea como en las relaciones de la UE con otros países y en los procesos de adhesión. Por ejemplo, la situación de los países miembros a la adhesión plena como Turquía depende de la aprobación del PE. El PE ya tiene influencia en materia de Turquía con sus decisiones o reportes. Adicionalmente, cuando llegue el tiempo jugará un papel en la ratificación de la adhesión plena de Turquía.


Por consiguiente, la composición del PE, la potencia de los grupos de partidos, sus tendencias, posturas y decisiones son bastante críticos para la determinación del futuro de la UE. Teóricamente, se espera que el PE actúe para el desarrollo y el avance de la integración y ampliación de la UE. Esta expectación se realizó generalmente en los períodos pasados. Sin embargo, los últimos resultados muestran que el PE tiene la tendencia de perder esta particularidad. Los parlamentarios y los partidos de extrema derecha y extremistas recientemente elegidos se oponen fuertemente tanto a la UE como su ampliación. Claramente rechazan la UE y desean limitar las relaciones de los países miembros con la UE. Por otro lado, estos partidos se muestran opuestos por lo general al proceso de ampliación de la UE y especialmente la adhesión plena de Turquía. En otras palabras, los últimos resultados electorales dificultan la integración de Turquía en el bloque comunitario. Si se refuerza esta tendencia, podemos pronosticar que se asestará un gran golpe contra la UE y el nuevo proceso de adhesión.

Las causas de esta alza no son un secreto. Las más importantes son la crisis económica continua, los inmigrantes procedentes de fuera de la UE, el desempleo, la creciente Islamofobia, el antisemitismo y la postura de los actuales líderes. Estas cuestiones que se sobresalieron gradualmente desde 2006 afectaron negativamente las actitudes hacia la UE y sus instituciones. Podemos ver su ejemplo más sobresaliente en el proceso de integración plena de Turquía. Se puede decir que en el centro de los avances en la UE se encuentra Turquía y su adhesión. Mientras la mayoría de los líderes y la sociedad comunitarios estaban a favor de la entrada de Turquía en el bloque comunitario entre los años 2004 y 2006, se mostraron en contra de repente después de 2007.

La señal más típica de este cambio radical son los liderazgos de Merkel en Alemania y Sarkozy en Francia. Las declaraciones anti Turquía de estos dos líderes estimularon las partes y los partidos de extrema derecha y racistas. Estos dos líderes no pudieron resolver las cuestiones económicas y sociales en Europa, y además desempeñaron un papel en el alza de la extrema derecha y el racismo con sus afirmaciones y políticas.

En este sentido, las comunidades europeos y la UE se encuentran en un crucero importante. O bien se continuarán las políticas que incentivan la actual tendencia, o bien se adoptarán medidas inmediatas para el fin de esta alza. La continuación de la actual situación pondrá en peligro el futuro de la UE e iniciará un proceso hasta su desmembramiento. Es decir, ir atrás hacia el período de guerras de dos mundos. Sin embargo, si ya está válido el espíritu de iluminación de la UE, no permitirá esta alza y dirá No. La comunidad civil y los políticos de Europa, que tienen el sentido común, frenarían el racismo con una nueva estrategia y además pondría en marcha medidas que renovarán la UE. No sabemos cuánto fuertes y determinados estos actores. Por ello, debemos esperar para ver. Por otro lado, podemos pronosticar que Turquía seguirá con atención los avances en Europa y tendrá una posición de acuerdo con los avances.


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