No hay paz sin justicia

La paz como valor perdurable solo puede lograrse cuando se basa en la justicia. Todas las demás opciones están condenadas al fracaso

No hay paz sin justicia

El difunto Anthony Shadid, un periodista ganador del Premio Pulitzer que murió en 2012 a causa de un ataque de asma mientras seguía la guerra de Siria, una vez señaló que la única palabra, que escucharían constantemente a donde quieran que vayan en Oriente Medio y en el mundo islámico, no sería la democracia, los derechos civiles ni la libertad, pero la "justicia". Esta no es una observación aleatoria. Va al corazón del problema no solo en las tierras musulmanas sino en general del mundo: Reitera la idea simple pero fundamental de que no puede haber paz, orden ni seguridad sin justicia.

Tomemos el tema palestino. Es la ocupación más antigua de la historia moderna. La saga del pueblo palestino no tiene equivalente en ningún otro conflicto político en el siglo XX. Se buscó una solución a este conflicto a través de innumerables iniciativas desde 1948. Las naciones decidieron una guerra por este tema. Pero ninguna iniciativa de paz puso fin al conflicto. ¿Por qué? Contrariamente a lo que afirman los propagandistas israelíes, no es porque los palestinos y árabes no estén interesados ​​en la paz o Israel no tenga un socio de paz. Es porque las llamadas propuestas de paz siempre carecieron del elemento central de la justicia para los palestinos. Dividir las tierras palestinas y privar a los palestinos de sus derechos básicos para la seguridad de Israel no pueden conducir a una paz sostenible porque no se basa en la justicia. Una paz duradera será posible si y solo cuando a los palestinos se les otorguen sus derechos, sean tratados de manera equitativa y justa. Ninguna consideración de seguridad o urgencia política cambiarán esta realidad.

La guerra de Siriaes otro caso donde una solución política solo será posible cuando se base en la justicia para todos. Con la ayuda de sus aliados, el régimen sirio puede afirmar haber ganado la guerra. Pero esto no lo hace justo o legítimo. Los intentos vergonzosos del régimen de borrar a la oposición siria del terreno y de la mesa de negociaciones no traerán paz ni estabilidad a Siria. Una paz duradera solo será posible cuando todos los sirios reciban un trato justo y equitativo.

El mismo principio se aplica a la creciente brecha entre los países ricos y pobres del mundo. El hecho de que el sistema económico actual haga a los países ricos más ricos y mantenga a los pobres en un abismo interminable de pobreza no hace al mundo un lugar mejor.

En la tradición intelectual islámica, la justicia significa "poner las cosas en su lugar correcto". Es dar todo lo que le corresponde. Es reconocer los derechos de todos, independientemente de su estado, origen étnico o religión. Como principio universal, éste mantiene unida a la sociedad. Como un principio sociopolítico, mantiene el orden y la estabilidad.

En este sentido amplio, la paz no puede ser simplemente la ausencia de guerra porque prevenir temporalmente el conflicto no es suficiente para alcanzar la paz. Hay que tener otros elementos que hagan la paz una realidad perdurable. Lo que algunos académicos han llamado "paz positiva" implica principios éticos y políticos por los cuales la paz puede ser duradera y producir seguridad, estabilidad y prosperidad para todos. Esto nos lleva de nuevo al principio de justicia, es decir, poner todo en su lugar y dar todo lo que se merece.

Estos fueron algunos de los temas discutidos en el segundo TRT World Forum celebrado entre los días 3 y 4 de octubre en Estambul bajo el tema "Imaginar la paz y la seguridad en un mundo fragmentado". El Foro, que reunió a los líderes mundiales y principales expertos, envió un poderoso mensaje sobre paz, orden, seguridad y justicia en un mundo cada vez más caótico y desordenado. En su discurso en la sesión de clausura, el presidente Erdogan subrayó su firme creencia en un orden mundial pacífico basado en la justicia. Desde la estructura actual de la ONU, hasta la adhesión de Turquía a la UE y desde la guerra siria hasta el conflicto palestino, el presidente describió la diplomacia de paz global de Turquía que busca la paz y justicia – no solo para los poderosos y ricos, sino también para todas las naciones del mundo

En este mundo de interdependencia creciente, nadie está seguro hasta que todos estén seguros. Ninguna nación única disfrutará de prosperidad en el sentido completo del término hasta que la riqueza se comparta de manera justa. Un mundo sin justicia no puede ser un lugar seguro para nadie. Solo produce más conflicto y sufrimiento. Y hace que todos sean peligrosos e inseguros.

La paz, como valor perdurable, solo puede lograrse cuando se basa en la justicia. Todas las demás opciones están condenadas al fracaso. La historia de los conflictos modernos es un triste testimonio de esta simple realidad.

 



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