¿Si se prepara para la Tercera Guerra Mundial?

La estrategia necesaria para terminar la guerra de Siria y los dolores del pueblo sirio debe estar más allá del espectáculo de potencia geopolítica y las guerras de poder.

¿Si se prepara para la Tercera Guerra Mundial?

* Es el artículo del 14.04.2018 del portavoz presidencial el señor Ibrahim Kalın publicado en Daily Sabah.

 

¿Si la ONU y Rusia entrarán en la guerra ante el uso de arma química del régimen sirio el 7 de abril en Duma? ¿Si es el comienzo de la tercera guerra mundial? A pesar de la exageración hecha y el duelo de palabras, no es. Mejor dicho así son las cosas no terminadas sin poner a su lugar por la Guerra Fría.

Hay pruebas fuertes que el régimen de Bashar Asad utilizó otra vez las armas químicas el 7 de abril. El Organismo Mundial de Salud (WHO por sus siglas en inglés) declaró que en Duma cerca de 500 personas ante los síntomas y pruebas relacionadas con los efectos de los materiales tóxicos, fueron tratadas estas personas. A consecuencia del ataque se asume que murieron más de 70 personas. Se detectaron los síntomas relacionadas con los materiales tóxicos en las víctimas mortales.  

Pero no ocurre esta situación por primera vez; el régimen anteriormente utilizó armas químicas contra su propio pueblo. En 2013 cuando hizo la misma cosa el régimen, el presidente estadounidense Barack Obama puso una línea roja pero no hizo nada para tomar las medidas necesarias para que no se repitieran los actos barbáricos o responsabilizar al régimen. Por ello Obama también fracasó en esta labor dando la oportunidad a Rusia e Irán para que se incluyeran al caos en Siria con máxima potencia. Además esta actitud de Obama dando una cuerda de salvavidas otra vez al régimen de Asad, la reanimó otra vez mientras estaba a punto de destrozarse. La reacción seria y estratégica que debería darse en aquel momento podría cambiar la ruta de la guerra y podría prevenir los ataques químicos del futuro.   

Por otro lado el uso de las armas químicas que son un crimen de guerra en solitario, es la pieza de la tragedia de Siria. Como el resultado de aquella guerra más cruel del siglo 21 perdieron la vida centenares de miles de personas y millones de otras se hicieron si bien los refugiados o se expulsaron de sus hogares. Con mayor razón como dice el presidente Recep Tayyip Erdogan murieron más personas hasta hoy a consecuencia del uso de las armas convencionales y la sociedad internacional sin dar reacción a este drama dejaron al pueblo sirio de una lado a la barbarie del régimen de Asad y por otro lado a DAESH y otros grupos terroristas. El pueblo sirio no tenía y no tiene que preferir el uno de dos monstros en la guerra civil de Siria. Fuera de unas excepciones como Turquía, la mayoría del mundo giró su espalda al pueblo sirio. El ataque perpetrado el 7 de abril debe tomarse en serio y el régimen debe acusarse por los crímenes de guerra perpetrados. Entre las medidas que deben tomarse puede existir una operación militar que se enfoca en destruir las habilidades químicas y otras mortales del régimen. Además Turquía apoyó la decisión tomada por El Consejo de Seguridad de la ONU para interrogar el caso. Actualmente la Organización Para la Prohibición de las Armas Químicas OPCW envía una delegación encargada para inspeccionar el uso de armas químicas en Duma. Hay que dar el acceso completo a esta delegación para que hiciera su labor.  

La administración de Trump todavía no decidió que tipo de reacción debe dar. Sí, es alta la tensión entre Rusia y los EEUU pero no iniciarán una guerra mundial. Durante los cuatro años pasados la leyenda de Siria solamente fue utilizada para la posición geopolítica de las potencias mundiales y los actores regionales. No parece posible que esta situación tenga un cambio por ahora. Porque el problema real no es acabar la guerra sino que utilizar la batalla para establecer nuevos espacios de poder en Siria, Irak y más allá con diferentes formas. La lucha contra DAESH no debe utilizarse como una máscara para legitimar los espectáculos de potencia política y la política expansionista. Mientras el régimen de Asad y sus apoyadores ganan más interés de esta política de aumentar la tensión geopolítica, el pueblo sirio todavía sufre dolores.

La calificación de ‘las cosas no terminadas de la Guerra Fría’ es relacionada con la realidad de que no apareció un orden sostenible después de la terminación del sistema mundial bipolar. La desestabilidad de potencia sentida por especialmente Rusia y China entre los países no occidentales, tenía el destino de establecer las rupturas periódicas en el sistema global. El fracaso del sistema internacional para establecer la paz, orden y la libertad y prosperidad para todos, causó a innumerables catástrofes desde los años 90. La Primera Guerra de Golfo, los genocidios en Bosnia y Ruanda, el dolor interminable de Palestina, la expansión de los estados fracasados en África y Asia, el alza del terrorismo y el extremismo, el aumento del precipicio entre el rico y el pobre, este nuevo desorden global todos están entre las consecuencias del era de caos. Los países como Rusia consideran si mismo como los perdedores del desequilibrio de potencia después de la Guerra Fría y quieren cambiar esta situación de una manera para sus intereses. Y Siria es solamente un escenario de esta guerra más grande. El futuro de las guerras que siguen actualmente incluyendo la de Siria, dependerá del tiempo y método de un nuevo equilibrio de potencia. Además dependerá de la garantiza de la paz y la justicia para todos.   

Sı hablamos de la tensión actual entre la ONU y Rusia, en el año pasado como ocurrió en Han Sheyhun puede resultar con los ataques aéreos limitados contra los blancos del régimen definidos por parte de los EEUU. La administración de Trump en aquel entonces dio un mensaje fuerte y parece que lo hará otra vez. Además Trump quiere mostrar al mundo que no es Obama y se responde cuando se ve que se viola una línea roja. En cuanto a Rusia, este país seguirá apoyando al régimen y buscará los métodos para bajar la tensión absteniendo de los ataques con mayor escala contra las fuerzas del régimen y apoyarlas.  

Mientras vemos con nuestros ojos este juego de estrategia debemos acordarnos: tener las armas más desarrolladas del mundo no significa que se obtiene la estrategia más inteligente. La estrategia necesaria para terminar la guerra de Siria y los dolores del pueblo sirio debe estar más allá del espectáculo de potencia geopolítica y las guerras de poder. Esta estrategia debe enfocarse en establecer un orden político más abarcador, más democrático, legítimo sin que existan el régimen de Asad o las bandas terroristas como DAESH, Al Qaeda, PYD o YPG.



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