El lenguaje de demostración, oposición y poder

La era de globalización, que estamos atravesando, cambia nuestra vida multidireccionalmente

El lenguaje de demostración, oposición y poder

El lenguaje de demostración, oposición y poder

Perspectiva Global 49

Prof. Dr. Kudret BÜLBÜL*

La era de globalización, que estamos atravesando, cambia nuestra vida multidireccionalmente. Los cambios y las transformaciones, que no fueron capaces de encajar en largos siglos en el pasado, se transforman en breves momentos. El sociólogo británico, David Harvey, describe esta situación como la “concepción de tiempo y espacio”. En este período, los eventos, las relaciones, las transformaciones y los cambios fluyen muy rápido, y la humanidad se siente mareada por esta velocidad. Las geografías lejanas se están acercando y las geografías cercanas se están alejando. Lo que no se conoce de antemano es conocido, y las cosas fácilmente conocidas se vuelven desconocidas. Como afirma el filósofo español, José Ortega y Gasset, “la civilización avanzada es un problema difícil”. Y a medida que crezca el crecimiento, crece el peligro que encuentra. Y la vida se convierte en un poco mejor, un poco más bella, y el resultado inevitable de ella, la vida se convierte en un poco más complicada y un poco más difícil cada día.

El punto que trato de plantear es la cuestión de cómo los individuos, los grupos, las instituciones, los estados y otros, que están obligados a convivir con identidades, culturas, instituciones y organizaciones diferentes más que con los períodos anteriores, pueden comunicarse con otros. Debido a la desaparición de las relaciones tradicionales, la complejidad de la vida como una estructura multifacética y la existencia de identidades muy diferentes en el mismo entorno, aumentan las incertidumbres. Una de las razones de la exclusión, el odio y la marginación, que vivimos hoy, es el estado de incertidumbre. El lenguaje o el posicionamiento utilizados, de hecho, son muy importantes en los períodos habituales. Pero en casos de incertidumbre, el estilo, el lenguaje y el posicionamiento, que se deben usar en contra de otros, son mucho más efectivos en la configuración de las relaciones individuales, grupales, institucionales o interestatales. Muchos comportamientos, que pueden tolerarse en los períodos habituales o en el caso de saber, pueden causar serias preocupaciones en casos de incertidumbre.

¿Cómo un lenguaje/discurso/posicionamiento: demostración, oposición, poder?

¿Qué tipo de lenguaje y discurso debemos ser como los individuos, comunidades, organizaciones, estados quienes nos rodean, quienes son como nosotros o quienes son diferentes a nosotros? La respuesta de esta pregunta a veces es significativa en términos de nuestra comprensión de los comportamientos y discursos que no aprobamos. En las siguientes líneas señalaré este tema en términos de individuos. Pero, la perspectiva presentada es fácilmente explicativa en términos de comunidades, organizaciones y relaciones intergubernamentales. ¿Qué tipo de posicionamiento necesitan las personas en las relaciones interpersonales? ¿Vais a usar un lenguaje y un discurso reflexivos en contra de ellos? ¿Vais a utilizar un estilo crítico y convertiros en ‘Señor Oposición’? O quienquiera que sea, ¿Usaréis una relación constructiva (lenguaje poderoso)? Déjame explicaros lo que quiero decir con una reunión en que participé. Me invitaron a una reunión al que asistieron los ex ministros, diputados y líderes de opinión de los países islámicos. La reunión fue una reunión cerrada no pública en un hotel. Pero, las conversaciones fueron increíblemente calientes. Cuando todos los predicadores aparecían en el podio, pronunciaban discursos emocionados en árabe con las expresiones de Wallahi, Billahi y Tallahi, y la sala se quejaba casi de las consignas que se habían lanzado. En cuanto a mí, pronuncié un discurso así: “Sí, el mundo islámico tiene problemas extremadamente dolorosos. Pero esta reunión es una reunión a puertas cerradas. Debemos poder lidiar con estos problemas de una manera muy fresca y producir soluciones”. Como podéis imaginar, entre las conversaciones calientes, mi discurso, que invitó a mantener la calma, fue el discurso que recibió el menor aplauso de la reunión. Sin embargo, esta reunión me enseñó tres tipos de discurso y tres tipos de posicionamiento.

El primer lenguaje / discurso / posicionamiento es el lenguaje / discurso /posicionamiento callejero.  El lenguaje callejero es un lenguaje altamente efectivo que debe usarse de vez en cuando. A veces los mítines, manifestaciones y protestas pueden ser una de las formas más efectivas para alcanzar la meta. Al igual que con el 15 de julio, a veces un mensaje o una postura, que no se puede dar ningún otro método, solo se puede demostrar con el lenguaje callejero. Pero, el lenguaje callejero es un lenguaje efectivo cuando se use.  No pueden desarrollarse las relaciones o sistemas consistentes y permanentes siempre llamando a la calle y enviando mensajes con el lenguaje callejero. No se pueden construir una profundidad cultural y una riqueza civilizada. El idioma de la reunión a puertas cerradas de la que hablaba arriba era el idioma de demostración. 

El segundo es el lenguaje de la oposición. El lenguaje de la oposición es un lenguaje que no pretende construir algo, sino que simplemente critica el poder, la administración y las personas gobernantes a su alrededor. Los que se quejan constantemente en las relaciones de amistad y en las instituciones, y los partidos políticos, que critican siempre sin producir una solución, se pueden dar como ejemplos. Sólo los enfoques críticos pueden extenderse de la crítica disfuncional a la crítica subversiva. Sin embargo, cuando las críticas se hacen con una propuesta de solución o cuando son constructivas, también mejoran los individuos y las instituciones.

El tercero es el lenguaje del poder. Incluye un lenguaje / discurso/ posicionamiento acogedor y constructivo. Esta forma de posicionamiento puede considerarse no sólo para los poderes políticos, sino también para los individuos. Algunas personas se relacionan con el lenguaje del poder más allá del lenguaje de demostración o la crítica con otros. Hacen un esfuerzo para convertir su entorno en una parte de sus paseos. El uso de un lenguaje más reaccionario y más disidente puede ser común en los años de juventud, ya que la juventud es un poco consiste de los “años de diligencia” en nuestro idioma. Pero a medida que avance la edad o cuando aumente la autoridad, se le esperan que tenga más poder/discurso/posición. “La cabeza que lleva la corona se vuelve más pesada”. Piensan por un momento. Usted ha tomado su edad y llegó a ciertas autoridades. Todavía están de humor de hacer demostración en sus relaciones humanas o son una oposición disidente que no contribuye al resultado. Se esperan a las personas, que han alcanzado cierta edad y autoridad, que aborden los problemas más intensamente y que se acerquen a los problemas con un plan de estudios. Un lenguaje constructivo contra otros siempre contribuye a los individuos, comunidades, organizaciones y estados que usan este idioma. La forma en que se posicionan en las relaciones humanas afecta directamente el lenguaje que usan.

Aparte de estos tres idiomas, hay un lenguaje de adulación que confirma lo contrario para obtener un cierto beneficio. Pero este idioma no debe considerarse como un idioma porque no produce nada. Comparando con el lenguaje de demostración y oposición, el lenguaje del poder requiere una cierta madurez y experiencia. Y el uso del lenguaje del poder también requiere un cierto proceso. El lenguaje del poder es un lenguaje que puede aprenderse tomando lecciones de ciertos errores.

Y ustedes ¿Cómo usan su lenguaje en su vida diaria o cómo se posicionan a sí mismo?

Prof. Dr. Kudret BÜLBÜL, decano de la Facultad de las Ciencias Políticas de la Universidad de Yıldırım Beyazıt en Ankara



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