Primer kit guiado de Turquía

Los KGS fabricados con costo mínimo se siguen por muchos países de Oriente Medio, Asia y África del Norte

Primer kit guiado de Turquía

Primer kit guiado de Turquía

 

Cuenta Tarkan Zengin, director de Educación del Sindicato Türk Harb-İş.

Mientras Turquía está combatiendo a bandas terroristas para garantizar su seguridad nacional frente a varias amenazas, está siendo sometido a embargos de armas de sus aliados en ciertas épocas. Turquía presenta el éxito convertir cada crisis en una oportunidad. Nuestros seudoaliados se abstienen de vender sus vehículos aéreos no tripulados. Pero, Turquía produce sus propios VAN. Tampoco quieren vendernos sus drones kamikaze. Turquía puede producir sus propios drones hasta los vende a otros países. Cuando nuestros seudoaliados ponen escollos en la venta de los Kits Guiados Sensibles que dan la característica inteligente a las bombas aviónicas, Turquía empieza a producir en serie.

Hay una importancia estratégica para eliminar la dependencia del exterior en las municiones inteligentes. EEUU tiene la posibilidad de inspeccionar con diversos intervalos las municiones inteligentes que vende a Turquía. Puede trazar el número de las municiones usadas y restantes. Hasta puede saber en qué coordinadas se usan las municiones. Mejor dicho, América tiene la posibilidad de obstruir coordinadas para el uso de las mismas. Hasta hubo períodos en que EEUU no vendía estas municiones inteligentes para que no fuesen usadas contra las bandas terroristas como PKK y PYD. Por lo tanto, es importante que Turquía produzca municiones inteligentes con medios nacionales para que pueda actuar como un país independiente.

Ciertos países emplean diversas estrategias para impedir la nacionalización de la industria de defensa turca. Hacen descuentos de gran medida para prevenir la producción nacional y a veces impiden el uso de sus productos vendidos. El descuento de precio es para prevenir el desarrollo del artículo. Uno de estos intentos aparece en la producción del Kit Guiado Sensible (KGS).

La Fuerza Aérea Turca inicia sus labores en 2005 para salvarse de la dependencia del extranjero para producir con medios nacionales las municiones inteligentes. El KGS se produce en 2005. Pero, llegan los actos de nuestros llamados aliados para impedir que Turquía pueda realizar su producción nacional como pasó en muchos artículos.

Turquía compraba por 120.000 dólares una munición JDAM que contiene el KGS. Fabricó por 90.000 su propio KGS en 2006. Además, el costo sería menos en la producción en serie. Cuando Turquía iniciaba la producción en serie, EEUU de repente bajaba el precio a uno por seis. El precio de JDAM que vendía a 120 mil dólares, bajaba súbitamente a 20 mil. Es interesante que el precio se reduzca tanto mientras los costos no bajan. EEUU quería impedir la producción en serie del KGS nacional. Como un requerimiento de su política nacional de defensa independiente, Turquía inicia las labores para producción en serie.

Los KGS fueron desarrollados en el resultado de una tarea de 5 años de los ingenieros del Instituto de Innovación y Desarrollo de Industria de Defensa de TÜBITAK. La primera fabricación se realizó en la Fábrica de Mantenimiento Aéreo No.3. En 2013 se realizó la primera producción por parte de la plantilla de rango y obreros. El exministro de Ciencia y Tecnología, Faruk Özlü, en su intervención en la Comisión de Planificación y Presupuestos del Parlamento en 2017 anunciaba que se había iniciado la fabricación serial de la munición KGS 1. Previamente, lo producían sólo EEUU, Israel y Rusia. Turquía se ha hecho uno de los cuatro países que fabrican este kit. Los KGS han sido usados en las Operaciones Escudo del Éufrates, Rama de Olivo y en el contraterrorismo.

“Normalmente, los aviones de caza pueden lanzar sus bombas desde 6 km de distancia. Las KGS aumentan la autonomía a 25 km. Gracias a las aletas adicionales y su fuselaje peculiar, las KGS pueden ir más lejos. Un avión puede completar su misión sin entrar en una zona peligrosa. Los kits que se pueden acoplarse a las bombas no guiadas pueden destruir un blanco con un mínimo grado de desviación de 6 metros gracias a los sensores satelitales. Así que se evitan los daños en los lugares fuera del objetivo. Los KGS fabricados con costo mínimo se siguen por muchos países de Oriente Medio, Asia y África del Norte.



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