El dilema de Idlib

Análisis de Can ACUN, investigador de la Fundación de Estudios de Política, Economía y Sociedad (SETA)

El dilema de Idlib

El dilema de Idlib

La región de Idlib ya se convirtió en el último bastión de los opositores mientras sigue la crisis de Siria que sigue desde el año 2011. Esta área que abarca Alepo Oeste y Sur, Hama (norte) y Latakia (norte) en su alrededor, es la última región en manos de los opositores que luchan contra el régimen de Asad. El hecho de que los opositores perdieron el control de las regiones como Alepo, Guta Oriental, Daraa, Quneitra y Homs del Norte hizo mucho más importante la presencia de opositores en Idlib. De acuerdo con el proceso de Astaná, Idlib, que alcanzó una población de unos 3 millones de habitantes, se incluyó en las zonas de distensión. Doce puntos de observación creados en el marco del Acuerdo de Astaná, alcanzado por Turquía, Rusia e Irán, es de suma importancia para el destino de la región.

Los opositores en la región de Idlib entran en conflictos de vez en cuando. Además de la separación ideológica, se arrasan hacia la lucha de poderes. De acuerdo con los últimos acontecimientos en la región, es posible hablar de dos principales formaciones bajo el techo de Hay'at Tahrir al Sham (HTS) y el Frente Nacional de Liberación en Idlib.

Mientras HTS se califica como organización terrorista por Estados Unidos, el Frente Nacional de Liberación se apoya por Turquía. HST queda fuera del proceso de Astaná, mientras que el Frente Nacional de Liberación forma parte del proceso. El régimen y sus aliados adelantan la existencia de grupos radicales en la región como un pretexto para realizar su intervención. Por su parte, Turquía muestra esfuerzos con maniobras políticas para la eliminación de estos grupos. Aunque Idlib fue considerado como zona de distensión según el proceso de Astaná, el régimen y sus aliados insistieron en decir que tomarían como blanco directamente a Idlib. Una posible operación a Idlib contiene grandes riesgos para Turquía. El envíado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, advirtió de que, si se repite en Idlib la escena de Guta Oriental, la situación humanitaria será seis veces peor que Guta Oriental. La supresión de Idlib y los elementos opositores en su alrededor podría causar una realidad que amenaza directamente las zonas como Afrin, Azaz, Al Bab, Yarábulus bajo el control de Turquía.

La actual capacidad militar del régimen muestra que una posible operación amplia contra Idlib se puede realizar solamente con la aprobación y la adhesión de Rusia.

Las actuales posiciones de Turquía y Rusia en el suelo sirio y el nivel de las relaciones entre dos países debilitan la posibilidad de que Moscú dé un paso así que amenazará directamente a Ankara. Si bien, los bombardeos aéreos contra la región perjudican la confianza en el acuerdo alcanzado en el marco del proceso de Astaná y contribuye a la inestabilidad de la región. Se puede prever que la disuasión de los puntos de observación de Turquía se pruebe por el régimen y las milicias pro-régimen en el próximo período ante una posible operación contra Idlib. Es que Turquía frena el bombardeo de la región por tierra creando 12 puntos militares.

Se observa que como la capacidad militar del régimen sirio se queda insuficiente para lanzar una operación amplia contra Idlib, depende completamente de Rusia e Irán en este sentido. Se puede comentar que la decisión del régimen de Asad, bajo la influencia de Rusia, de atacar a Idlib no se puede realizar sin la aprobación de Rusia e Irán. Es posible comentar que la decisión del régimen de atacar a Idlib se puede concretar únicamente con la confirmación y el apoyo amplio de Rusia.

 

Turquía se esfuerza para salvar la región, donde viven unos 3 millones de civiles, de una grave crisis humanitaria a través de negociaciones sobre Idlib que llevará a cabo con Rusia. Pese a los ataques aéreos contra la región, Turquía intenta reducir como sea posible estos ataques aéreos por vías diplomáticas ya que no es posible que detenga de facto a Rusia y las fuerzas aéreas de régimen en el espacio aéreo sirio. Además, hay que reducir la presencia de las organizaciones radicales en Idlib y suprimir los pretextos de Rusia y el régimen para sus operaciones aéreas contra la región.

Es de suma importancia que Turquía reúna a los opositores bajo un único techo para el fin de los conflictos en Siria y la producción de una solución política tras el fin del proceso de Astaná. Es indispensable que el régimen y sus aliados evitan a sus actitudes agresivas contra Idlib y cesan sus ataques aéreos. Pero, se observa que el régimen desea inactivar militarmente a la oposición siria y las fuerzas revolucionarias eliminando a los opositores en Idlib. Por otra parte, mantiene su presencia como un elemento de presión sobre el régimen de acuerdo con la redacción de nueva constitución y otros próximos pasos en el marco del proceso de Astaná y Sochi. La protección de Idlib es sumamente importante para Turquía para evitar el flujo de inmigrantes, para no perder su influencia en las regiones donde tuvieron lugar la Operación Escudo de Éufrates y la Operación de Rama de Olivo, para no renunciar a su lucha contra el PYD/YPG, el brazo del PKK en Siria y para tomar palabra en las negociaciones sobre Siria.

 


Etiquetas: Siria , Turquía , Idlib

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