El consenso turco-estadounidense por Manbij

Para Turquía es necesario convertir la hoja de ruta en un modelo que se deberá aplicar para todas las zonas controladas por el YPG

El consenso turco-estadounidense por Manbij

Análisis de Can ACUN, investigador de la Fundación de Estudios de Política, Economía y Sociedad, SETA

 

 

Se están viviendo crispaciones en muchos temas en los recientes años entre Turquía y EEUU. Dañan las relaciones bilaterales el hecho de que EEUU no haya extraditado a Fethullah Gülen, el cabecilla de la banda terrorista FETÖ en Pensilvania tras la intentona golpista y que proclame como aliado al YPG, brazo en Siria de la banda terrorista PKK. Los 12 puntos de observación fundados por el ejército turco en Idlib en adición a las operaciones Escudo del Éufrates y Rama de Olivo en el marco de su nueva doctrina de lucha antiterrorista han incrementado la eficacia de Turquía en la región. El hecho de que una de las bases de la banda terrorista YPG quede libre del terrorismo permitió que Turquía tuviera la mano fuerte en Manbij.

Manbij fue tomado por el Ejército Libre Sirio en los años iniciales de la revolución siria y quedó ocupado por el DAESH en 2014. La coalición multinacional liderada por EEUU lanzó una operación en la zona con las FDS cuya columna vertebral se compone del YPG en 2016. Ante la objeción y advertencia de Turquía, EEUU prometió que los militantes del YPG se retiraran al este del Éufrates y que la región sería controlada por árabes locales una vez el DAESH sea expulsada. Pese a la declaración de las autoridades de EEUU de que “el YPG se ha retirado de Manbij” la banda terrorista no ha abandonado la zona. Además, el Consejo Militar de Manbij creado por EEUU sigue operando como una banda proxy del YPG. Si bien el Consejo es oficialmente independiente, Cemil Mazlum e Ismail Derk – nombrados directamente por el PKK -  están manipulando al Consejo Militar de Manbij. Y más, muchos periodistas reportan que el PKK/YPG está haciendo la propaganda de su propia ideología en las escuelas locales.

Otro factor que da ventaja a Turquía es la antipatía del pueblo local hacia el YPG. De hecho, miles de personas huidas de la crueldad del YPG en Manbij se asilan en las zonas libres del terrorismo gracias al Escudo del Éufrates. Además, las tribus y el pueblo local se manifestaron en contra del reclutamiento forzado de los jóvenes y las torturas del YPG. El Movimiento Qiyam clandestino, que mata a militantes del YPG, fue fundado en Manbij.

Las declaraciones y los preparativos de Turquía acerca de Manbij a raíz de Rama de Olivo iniciaron una diplomacia lanzadera entre las autoridades estadounidenses y turcas. Se formó un grupo turco-americano para buscar una vía de salida en el tema de Manbij como fruto de la visita a Turquía del exsecretario de Estado de EEUU, Tillerson. El proceso continúa con la llegada a la cartera de Mike Pompeo. Se ha llegado a un consenso en la hoja de ruta de tres fases fijadas por el grupo. El YPG abandonará Manbij; Turquía y EEUU garantizarán el control conjunto en Manbij; se fundará una administración por parte de los componentes locales de la zona.

Un consenso entre Turquía y EEUU sobre Manbij conlleva el potencial de reforzar la cooperación sofocando la tensión entre dos aliados de la OTAN. Pero, algunos aspectos suponen un desafío enorme para la hoja de rutas y relaciones bilaterales. Se producirá una nueva crisis en las relaciones en el caso de que los terroristas no se replieguen de Manbij. Es un importante problema que requiere solucionarse qué bandas y quiénes tienen ligazón con el PKK/YPG. Ej., mientras el Consejo Militar de Manbij sigue totalmente independiente según informó EEUU, está siendo manipulado directamente por Qandil. Otro problema es la presencia del YPG en el este del Éufrates. Para Turquía es necesario convertir la hoja de ruta en un modelo que se deberá aplicar para todas las zonas controladas por el YPG. No obstante, la presencia de la banda terrorista amenaza la seguridad nacional de Turquía. EEUU podría oponerse a la aplicación de la hoja de ruta para el este del Éufrates después de Manbij. Puede que no quiera poner en práctica esta contingencia por la seguridad de los campos de petróleo controlados por el YPG en Siria.

Si bien el consenso alcanzado entre los ministros de Exteriores, Mevlüt Çavuşoglu y Mike Pompeo es una gran oportunidad para las relaciones entre ambos países, la práctica de la hoja de ruta y el tiempo después de Manbij será una gran prueba para las relaciones bilaterales.

Can ACUN

 

 



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