Crisis de Europa

Había una Europa que hizo hincapié en la cooperación, el entendimiento recíproco y la compartición especialmente con las experiencias dolorosas de la Segunda Guerra Mundial

Crisis de Europa

Crisis de Europa

Perspectiva Global 8

Prof. Dr. Kudret BÜLBÜL*

Sólo por un momento piensen: ¿Cómo reacciona el mundo si se matan cinco cristianos o judíos en el país donde viven? (En Francia cinco musulmanes, entre ellos 3 niños turcos, fallecieron quemados el 2 de octubre de 2017 por incendio premeditado) O ¿Cómo reacciona el mundo si se lanzan cada año decenas de ataques a las iglesias y sinagogas en su país? (Las mezquitas en Alemania se sometieron a 24 ataques en el último trimestre del año 2015). (http://gocvakfi.org/almanyada-cami-saldirilari/)

Por supuesto no se desea que ocurra este tipo de sucesos en ningún país. Incluidos preguntar esta cosa angustia al humano. Pero, si este tipo de sucesos ocurre en su país, se anuncian con voz alta a todo el mundo la inseguridad de su país, las violaciones de derechos y libertades y la amenaza contra diferentes estilos de vida, y, además, se graban en memorias de todas las personas. Y ustedes no pueden ver a los ojos de otras personas por vergüenza. Pero no se preocupen, estos sucesos no ocurren en su país, sino en los países de Europa. ¡Por eso, ni ustedes lo tienen en cuenta ni el mundo!

Una Europa que crea valores

Europa no fue así hasta hace poco. Había una Europa que hizo hincapié en la cooperación, el entendimiento recíproco y la compartición especialmente con las experiencias dolorosas de la Segunda Guerra Mundial. Esta agenda y postura positivas creó la Unión Europea. Y la Unión Europea registró importantes progresos en las áreas tales como el superar de las tendencias racistas como fascismo y nazismo, el estímulo de los valores democráticos y el desarrollo de los derechos humanos, la supremacía del derecho y las libertades sociales y económicas tanto en su interior como en su región con la agenda y la cooperación positivas. Aunque está agotando uno por uno los valores mencionados en el punto alcanzado hoy, no se niega la contribución de la Unión Europea a dichos valores en el período reciente. A pesar de que el escritor y el político húngaro, George Friedman, en su estudio titulado “Crisis de Europa”, explica el éxito obtenido por Europa entre 1945 y 1991 con la imposición de paz de EEUU y Rusia sobre Europa en lugar de explicar con Europa, yo no estoy de acuerdo con él. No se niega que Europa ha desarrollado políticas más principiadas sacando lecciones de sus dolores y ha afectado positivamente a su región.

Una Europa que se vuelve introvertida, que se rinde a sus miedos y que crea amenazas

Pero en el estado presente por desgracia ya no hay este tipo de Europa. Hay una Europa donde aumentan cada día más la xenofobia y la enemistad contra los inmigrantes. Los partidos fascistas y nazistas incrementan cada vez más sus votos. Los partidos racistas ya son un socio del poder. Los líderes con sentido común reducen cada vez más mientras que aumentan los líderes sin visión. Los ataques contra los diferentes estilos de vida y sus lugares sagrados ya no llevan la calidad de noticia.

Los sondeos de opinión pública revelan que los inmigrantes se aíslan cada vez más. Los partidos políticos hacen esfuerzos para ostentar el poder con una agenda negativa utilizando la enemistad contra los inmigrantes en lugar de recurrir a una agenda positiva con la que avanzan más el país. Como lo presenciamos en el ejemplo de Austria, un partido puede ostentar el poder con la promesa de “cero inmigrante”. Cuando se considera que la “amenaza” de inmigrantes que se enfrenta Austria no es el centésimo de Turquía, se puede ver despreciable que Europa se rinde a un ambiente de miedo. El centésimo de 3,5 millones de inmigrantes acogidos por Turquía coincide con 35 mil inmigrantes.

La pérdida de racionalidad

Los países pueden atraviesan periódicamente este tipo de crisis. En estas situaciones las instituciones estatales y los líderes visionarios impiden la profundización de la crisis desarrollando proyectos con sentido común. Si es posible, ayudan que los países superan las crisis. Cuando se toman en consideración las reacciones contra los inmigrantes, musulmanes y los turcos y los acercamientos que culpan a ellos, se puede decir que Europa vive un eclipse de la razón. Nos enfrentamos a una Europa que casi pierde su autoconfianza y racionalidad. Parece que se ha debilitado la iluminación que la desarrolló para superar la época escolástica.

Europa no debe cargar el problema a los inmigrantes

De hecho, esta situación es la crisis de Europa. Los inmigrantes, musulmanes y los turcos viven en Europa durante mucho tiempo. Hoy no se ha elevado más el número de los inmigrantes, musulmanes y los turcos. Además, los grupos inmigrantes no cambian más su estilo de vida. Si Europa utiliza hoy una lengua más acusatoria y exclusivista mientras que se acercaba más positivamente a dichas comunidades en el período en el que creó valores comunes, se debe entender que el problema se deriva de Europa. Podemos decir que la recesión económica en Europa, el no aprovechamiento suficiente de la globalización y el no ser un pasado múltiple de Europa forman el fundamento de la crisis.

Europa experimentó una crisis muy semejante también antes de la Segunda Guerra Mundial. Europa, que no pudo ver su propia crisis por su cuello de botella, comenzó a considerar a los judíos como un problema. Europa, que tuvo miedo de las diferencias y que aumentó su percepción de amenaza, prefirió responsabilizar a los judíos por su propia crisis. El hecho de que Europa puso fuego a sí misma, la región y además al mundo con la Segunda Guerra Mundial, fue la evidencia concreta de que la crisis no estaba relacionada con los judíos. Pero, todo el mundo pagó duramente el precio de que Europa no pudo enfrentarse a sí misma. También hoy en día Europa discute su propio futuro a través de los inmigrantes y los musulmanes.  Desarrolla políticas restrictivas y contradictorias para limitar las áreas de libertad de los inmigrantes y los musulmanes. Se pasan por alto sus estilos de vida y los ataques contra sus lugares sagrados. Los intelectuales y los políticos europeos deben conocer correctamente el problema para que no cometan de nuevo el error histórico y fatal.

¿Europa puede superar la crisis que sufre? Europa debe enfrentarse a sí misma y debe entender que la crisis no es la crisis de los inmigrantes, musulmanes o los turcos. Yo mismo no tengo esperanzas de que Europa podrá superar su propia crisis. Pero esto es el tema de otro artículo.

Prof. Dr. Kudret BÜLBÜL, decano de la Facultad de las Ciencias Políticas de la Universidad de Yıldırım Beyazıt en Ankara



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