El problema de unidad e integridad política en Europa

Cataluña, una comunidad autónoma española, proclamó su independencia tras el referéndum celebrado el 1 de octubre de 2017

El problema de unidad e integridad política en Europa

El problema de unidad e integridad política en Europa

El problema de unidad política y los movimientos separatistas encabezan los artículos más importantes de la agenda de la Unión Europea en los últimos períodos. Primero estalló la crisis de Brexit (salida de la Unión Europea) en el Reino Unido hace cerca de dos años, y ahora ha surgido la crisis de Cataluña en España. Como saben, Cataluña, una comunidad autónoma española, proclamó su independencia tras el referéndum celebrado el 1 de octubre de 2017. Pero ni España ni los países de la Unión Europea lo ha reconocido.
El mundo occidental ahora se enfrenta a los movimientos separatistas que intenta provocar en el Oriente Medio desde hace muchos años. El tiempo mostrará si la crisis catalana queda limitada con España o se convertirá en un problema europeo.

La crisis económica, que estalló en 2008, se puede considerar como el inicio de la crisis catalana. Cuando la crisis ha afectado a España, los catalanes han comenzado a considerar por qué ellos pagan más la factura de la crisis. Sin embargo, Barcelona, el centro de Cataluña, con una población de 7,5 millones de habitantes, constituye una de las regiones más ricas de España. El pueblo catalán siempre se queja de que no se invierten en sus regiones en comparación con sus contribuciones a la economía española. A consecuencia del aumento de estas quejas, se organizó un referéndum ilegal en 2014, y el 80% de los catalanes votó a favor de la independencia. Y tres años después de obtener ese resultado, se celebró un referéndum ilegal más el 1 de octubre de 2017, y esta vez el 90% del pueblo catalán dio visto bueno a la independencia. Este referéndum no fue reconocido por el Gobierno español debido a que contradice al artículo siguiente de la Constitución “La soberanía no es divisible”. A continuación, el Tribunal Constitucional de España suspendió la decisión del referéndum, y dictaminó a castigar a los responsables. Y a partir de la semana pasada el Gobierno de Madrid anuló la autonomía de Cataluña y cesó a sus dirigentes.

Los países miembros de la Unión Europea expresan su apoyo al Gobierno español que anuló la autonomía de Cataluña. Alemania subrayó que “la soberanía y la integridad territorial de España son y se mantienen inviolables”. El presidente galo, Emmanuel Macron, dijo que el “único interlocutor” de su país con España es el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, afirmaron que “no quieren desintegración en la Unión Europea”.

En conclusión, los países occidentales, que inyectan los virus separatistas en muchas regiones del mundo, y especialmente en el Oriente Medio con la idea de “divide et impera” desde hace un siglo, ahora se enfrentan a este problema importante. Los países miembros de la Unión Europea han puesto adelanto esta actitud ambivalente en los artículos sobre los temas políticos en las negociaciones de adhesión de Turquía. Hoy en día hay movimientos separatistas políticos, que piden independencia, en muchas regiones de Europa, especialmente en los países como Reino Unido, Francia, Italia, Dinamarca, Bélgica, Croacia y Polonia. En este sentido, la crisis catalana desempeña un papel catalizador para el futuro político de Europa. Por eso, un resultado negativo o positivo, que obtiene la Unión Europea al respecto, afectará de manera similar la unidad e integridad política de Europa.



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