Las causas políticas del problema palestino – 2

Los fundamentos de un Estado judío sin Palestina se pusieron con tres importantes sucesos en la geografía palestina sin judíos

Las causas políticas del problema palestino – 2

Las causas políticas del problema palestino – 2

Como se indicó en el capítulo anterior, los fundamentos de un Estado judío (sionista) sin Palestina (árabe-palestino) se pusieron con tres importantes sucesos en la geografía palestina sin judíos. El primero de ellos fue la Declaración Balfour, proclamada el 2 de noviembre de 1917. Según esta declaración, que fue redactada por el ministro de Exteriores británico, James Balfour, los judíos se premiaron por sus servicios durante la Primera Guerra Mundial, especialmente por los que brindó para el Reino Unido en el frente sur (Siria-Irak-Palestina). Este premio se les concedió a los judíos con el otorgamiento de “una patria en Palestina”. En aquella fecha, los 574.000 habitantes de la población palestina de un total de 700.000 de residentes eran musulmanes, los 74.000 eran cristianos y los 56.000 eran judíos. De acuerdo con el porcentaje de la población de forma étnica, el 90% de la población eran los árabes, el 2% eran los judíos y el resto eran de distintos grupos.

El segundo suceso importante fue el acuerdo rubricado entre el Sharif Faisal y Chaim Weizmann el 3 de enero de 1919. Este acuerdo significaba la aprobación por los árabes del plan “una patria para los judíos en Palestina”, decidido en realidad por los británicos y judíos. Porque poco antes de esta fecha, en mayo de 1918, en las conversaciones mantenidas entre el Sharif Hussein y Weizmann en Aqaba, “no se dijo nada a la instalación de los judíos en Palestina a cambio de las ayudas técnica, política y financiera que entregaron los sionistas a Sharif Hussein”. Estas negociaciones concluyeron finalmente con un acuerdo entre Faisal, hijo de Hussein, y Weizman el 3 de enero de 1919. Porque el emir Faisal necesitó la ayuda política de los sionistas para el “Gran Reino Árabe”, que plantearon fundar durante las conversaciones de la Conferencia de Paz de París que arrancaron en enero de 1919. El resumen del acuerdo Faisal-Weizmann, de nueve acuerdos, constó de la aprobación del proyecto de fundar “una patria para los judíos en Palestina”

El tercer suceso fue la asignación del mandato sobre Palestina al Reino Unido por parte de la Sociedad de Naciones en la Conferencia de San Remo, que se celebró entre los días 19 y 26 de 1920. Pero, poco tiempo después, el imperialismo adoptó su política cruel en Oriente Medio de acuerdo con sus principios “divide y dirige”. La geografía musulmana, llamada “País de Sham” en la historia islámica antes y después del período del Imperio otomano, y que estaba en una integridad geográfica, se dividió en partes en dirección a los intereses británicos y franceses. El País de Sham se dividió formando pequeños estados artificiales como Siria, Jordania y Líbano. Por su parte, Palestina, que fue una gobernación dependiente al País de Sham, se hizo una parte del mandato británico tras una división imperialista.

En el marco de este plan, el Reino Unido fundó el Emirato de Jordania en el este del río palestino de Sharia y designó al emir Abdullah, hijo del Sharif Hussein como su líder. De esta manera, las divididas tierras palestinas se comenzaron a gobernar a través de los altos comisarios enviados por el Reino Unido a la región. El Gobierno británico, que formó un mandato allí, formó el orden jurídico en la región usando como base la Declaración Balfour. En ese sentido, se incluyeron los artículos como el ofrecimiento de la oportunidad de obtener tierras para los judíos migrados a la región y la permisión a las nuevas migraciones. Esta situación causó los avances políticos ilegales e inmorales en Palestina. Las migraciones judías a Palestina se aumentaron rápidamente gracias al derecho de mandato que permitió a los judíos migrarse y obtener tierras. La población judía, que alcanzó 104.000 de habitantes en 1925, se elevó a 157.000 después de cuatro años. La ocupación británica, con el mandato y con las migraciones judías, causó que los árabes se desposeyeran y sufrieran crueldades, así como que desataran los conflictos árabe-judíos en la región.

Los conflictos sangrientos como los incidentes del Muro de las Lamentaciones en 1929 y la Gran Rebelión Árabe entre 1936 y 1939 provocaron que los hechos en Palestina se hicieran incontrolables y que la región se convirtiera en un problema de administración para el Reino Unido. Pero estos disturbios e incidentes sangrientos sucedidos en vísperas de la Segunda Guerra Mundial causó que el Reino Unido revisara su política sobre Palestina. Porque en una posible guerra, el Reino Unido necesitaba el apoyo de los reinos árabes por sus intereses estratégicos y petroleros en Oriente Medio, y esta situación necesitaba satisfacer a los árabes en la cuestión palestina.



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