Las raíces políticas de la cuestión palestina – 1

La cuestión palestina políticamente es el nombre de un proceso político e histórico sinónimamente con la usurpación de los derechos políticos de los árabes palestinos

Las raíces políticas de la cuestión palestina – 1

Las raíces políticas de la cuestión palestina – 1

La cuestión palestina políticamente es el nombre de un proceso político e histórico sinónimamente con la usurpación de los derechos políticos de los árabes palestinos y con la ocupación de la herencia histórica, religiosa y cultura de los territorios pertenecientes a los musulmanes. En este capítulo nos referiremos al proceso político de la cuestión palestina debido a que en los programas anteriores narramos las raíces históricas de la cuestión. También hay Europa en el fondo de telón de que la cuestión palestina se ha convertido en un problema político internacional. Además, EEUU, por un lado, acusaba a Europa de ser colono e imperialista, por otro lado, se preocupa por la propagación de las antiguas enfermedades del continente al nuevo continente, y seguía una política diferente a largo tiempo. Sin embargo, las políticas, seguidas a consecuencia de las ideas y filosofías racistas emergentes en la Europa del siglo XIX, primero provocaron la aparición de una cuestión judía en este continente. Esta cuestión, denominada “antisemitismo”, causó el nacimiento del sionismo que lo podemos calificar como el racismo judío en reacción al racismo europeo. Pero, se preparó una base para que la cuestión judía se convirtiera en una cuestión palestina después de que el sionismo entrara en el eje del imperialismo británico a los principios del siglo XX.

De hecho, hay un proceso sociológico e histórico, que se desarrolla negativamente entre los judíos y las comunidades europeas detrás del proceso que desencadena el antisemitismo. Como saben, en Europa de la Edad Media, los judíos se consideraban como “el asesino del Profeta Jesús”, y además se vieron obligados a vivir en exilio socialmente con guetos.  Los judíos en Europa se acusaban de envenenar a los pozos, desestimar el pan sagrado y matar a los niños cristianos a fin de utilizar sus sangres en sus cultos. Además, el historiados Stanford Shoe señala que esta comprensión también existía entre los cristianos otomanos. Pero, el Imperio Otomano protegió a los judíos, que sufrieron masacres y exilios en España, Portugal e Italia a finales del siglo XV, y les localizaron en las regiones como Estambul, Tesalónica, Edirne, Bursa y Damasco.

Sin embargo, a partir del siglo XVIII, los judíos alcanzaron un nivel alto en sus regiones especialmente en el área de educación y comercio con el efecto positivo de las condiciones socio-culturales, aseguradas primero por el Siglo de las Luces y luego por la Revolución Francesa. Pero, esta situación comenzó a recibir reacciones en Europa a partir de los medios del siglo XIX. Las formaciones monopólicas especialmente en el comercio, bellas artes y el bancario, que ganaron dinero, causaron que estallara una percepción negativa. Por eso que los judíos se responsabilizaron de la muerte del zar Alejandro II de Rusia, que limitaron las actividades comerciales de los judíos en 1881. En conclusión, las masacres, iniciadas en Rusia y especialmente en Europa Oriental, causaron el aumento de las presiones sobre los judíos en Europa Occidental como lo ocurrido en el Caso Dreyfus. Esta situación provocó que Theodore Herzl sistematizó el sionismo escribiendo el libro “Estado Judío” en 1896 y la reunión del primer congreso sionista en Suiza en 1897. Herzl pronosticó que se fundara un Estado Judío sionista dentro de medio siglo, por otro lado, apoyaba implícitamente las aplicaciones antisemíticas en Europa y consideraba que esas aplicaciones provocarían una razón buena para hacer emigrar a los judíos a Palestina. Y los políticos europeos calculaban que sería útil para ellos la fundación de un estado judío en otra región para superar el problema judío en sus países. Herzl entendía de que no fue posible fundar un estado sin encontrar a un tutelar, y por eso primero se acercó al Otomano. Fue muy significativo que Herzl hizo la primera propuesta al Estado Otomano. Sin embargo, no había un acercamiento racista ni un antisemitismo en el otomano. La segunda razón es la opinión de aprovecharse del problema económico del estado. Pero, el sultán Abdulhamit Han, maestro de la política exterior, distinguió el juego y comunicó a Herzl que Palestina es una patria islámica y otomana que nunca será un tema de regateo. A pesar de que Herzl suavizó su propuesta y quiso vivir en Palestina para ocuparse de agricultura en respuesta de pagar las deudas del otomano, todas sus propuestas se rechazaron y se expulsó por el Sultán.

Pero, David Wolfshn y Chaim Weizmann, quienes sustituyeron a Herzl tras su muerte en 1904, lograron hacer lo que no pudo realizar Herzl. Weizmann primero emprendió iniciativas para derrocar al Sultán Abdulhamit Han, el mayor obstáculo ante la política sionista, y después del año 1909 primero acordó con el Reino Unido y luego con Serif Faisal el 3 de enero de 1919. La política británica utilizó de manera más experto tanto a los judíos como a los árabes a fin de realizar las políticas imperialistas en el Oriente Medio. Tanto los judíos bajo el dominio de Weizmann como Husayn Ibn Ali y sus apoyadores lucharon contra el Imperio Otomano en la Primera Guerra Mundial, y derramaron la sangre musulmana. Husayn Ibn Ali causó la pérdida de la región de Hiyaz mientras que la brigada jugía, que lucha bajo el comando del general Allenby, contribuyó a la pérdida de los frentes palestina y occidental de manos de los otomanos.

Los documentos británicos indican que los judíos se premiaron con una patria concedida por Londres debido a que lucharon al lado del Reino Unido en la Primera Guerra Mundial. Además, Lord Rothschild, un barón judío británico del sistema financiero internacional de aquel entonces, desempeñó un papel importante en la fundación de una patria judía en Palestina enviando una carta a James Balfour en respuesta de que contribuyó a los gastos de guerra del Reino Unido. Sin embargo, Balfour proclamó esta declaración el 2 de noviembre de 1917. De esta manera, en la geografía palestina sin judío, que prestará servicios a los intereses del imperialismo británico, se fundará la primera piedra de un estado judío sin palestino. Los árabes y judíos, que vivían dentro de la paz y prosperidad bajo la Civilización Islámica y bajo el dominio de los estados musulmanes desde hacía 10 siglos, en los próximos períodos se convirtieron en una comunidad enemiga el uno al otro con la trampa del imperialismo británico.



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