La rotura sobre el norte de Siria entre Turquía y EEUU

EEUU y Rusia acantonaron soldados en la frontera turca-sirio para proteger a los terroristas del PYD y YPG después de las operaciones transfronterizas de Turquía

La rotura sobre el norte de Siria entre Turquía y EEUU

La rotura sobre el norte de Siria entre Turquía y EEUU

Turquía por un lado está asestando golpes duros a las bandas terroristas como el PKK y el DAESH en el interior, por otro lado, está luchando contra las mismas organizaciones fuera de sus fronteras. En este marco el YPG y el DAESH se retrocedieron en la Operación Escudo del Éufrates y se bombardearon los blancos del PKK-YPG en Sinjar en la Operación Escudo del Tigris. Además, se tomaron como blanco los terroristas del YPG en el norte de Siria con la operación de Qarachok ejecutada paralelamente con la Operación del Tigris.  Pero especialmente EEUU, aliado de Turquía, Rusia y otros países reaccionaron a esas operaciones aéreas. EEUU formalizó aprobando la ayuda de armas al YPG, ramificación del PKK en Siria, como una represalia a las operaciones de Turquía. De esta manera, el presidente estadounidense Donald Trump condujo problemas a Turquía aprobando la ayuda de armas pesadas y de equipo militar al YPG en un tiempo que coincide con la visita del presidente turco Recep Tayyip Erdogan a EEUU.

Turquía realizó las operaciones mencionadas arriba después de que el PKK almacenara en Sinjar y que los terroristas del PKK/YPG en el norte de siria atacaran los puestos militares fronterizos en el distrito de Kızıltepe en Mardin. Pero, EEUU y Rusia acantonaron soldados en la frontera turca-sirio para proteger a los terroristas del PYD y YPG después de las operaciones de Turquía. Los soldados rusos se acantonaron en Afrin y Manbij alrededor de la frontera y los soldados estadounidenses se apostaron en el barrio de Tel Abyad en la frontera. El hecho de que Rusia y EEUU adoptaran una postura que ignora las preocupaciones de seguridad nacional de Turquía en Siria, dan mensajes fuertes acerca de que se ensucian nuevos juegos en la región.

EEUU, por su parte, sugiere la recuperación de Al-Raqqa derrotando al DAESH como excusa del apoyo logístico y ayuda de armas al YPG. Pero, Turquía antes propuso a EEUU que la operación de Al-Raqqa se efectuara con las fuerzas especiales  turcas y estadounidenses y las fuerzas del Ejército Libre Sirio. Luego en el marco de la operación iniciada de facto en Al-Raqqa a partir del 21 de marzo se observó que EEUU prefiere al YPG para derrotar al DAESH. De hecho esta formación es una fuerza terrestre organizada por EEUU que se intenta crear de las Fuerzas Democráticas Sirias cuya mayoría se compone de los terroristas del YPG. A pesar de que se encuentran pocos elementos árabes en las Fuerzas Democráticas Sirias, este grupo alberga a los legionarios procedentes de EEUU, Canadá y diversos países europeos. Las fuerzas del YPG y las Fuerzas Democráticas Sirias se acercan a Al Raqqa hasta ocho kilómetros y las tropas especiales estadunidenses se han acantonado en la región de Tabqa. El hecho de que el presidente Donald Trump apruebe el apoyo de armas pesadas al YPG en este período, aumentan más las preocupaciones sobre la intención de EEUU en la región.

Si la situación es así –que la situación muestra esa-, esta situación nos asegura pruebas por qué EEUU no se moviliza junto con Turquía y por qué forma este tipo de ejército. Parece que la política exterior estadounidense dan las señales de regresar al el Proyecto de Gran Oriente Medio iniciado en la época del presidente Bush. EEUU intentará estructurar de nuevo las fronteras de la región con un ejército de herramienta que formará. Por un lado se intenta dividir la región en el marco de la nueva estrategia, por otro lado, se formará la infraestructura del Proyecto de Gran Israel. Cuando se toman en consideración los adelantos en la región desde la crisis siria, se observa que Israel es el único país que saldrá adelante. El objetivo final de la nueva estrategia del Gran Oriente Medio es reforzar el dominio de EEUU en el Oriente Medio. En cuanto a las relaciones turco-estadounidenses, esta nueva situación afectará negativamente a las relaciones entre los dos países. Pero, Turquía no romperá las relaciones con EEUU, pero mantendrá su propia política en el marco de la estrategia de balance y protegerá sus intereses nacionales en los campos que no se acuerda.

Programa preparado por el Prof. Mustaka Sıtkı Bilgin.

 

 

 



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