Señales de una nueva política de EEUU en Oriente Medio

El presidente estadounidense, Donald Trump, antes de tomar el relevo, declaró que se mantendrá alejado de la región del Oriente Medio, pero poco después de ostentar el poder, se ha intervenido en el Oriente Medio sin perder tiempo

Señales de una nueva política de EEUU en Oriente Medio

Señales de una nueva política de EEUU en Oriente Medio

El presidente estadounidense, Donald Trump, antes de tomar el relevo, declaró que se mantendrá alejado de la región del Oriente Medio, pero poco después de ostentar el poder, se ha intervenido en el Oriente Medio sin perder tiempo. Esta situación y los desarrollos después de esta intervención dan señales fuertes acerca de que el nuevo presidente estadounidense tiene ciertos planes sobre el Oriente Medio. Además, el hecho de que una fuerza colonial y global como EEUU actúe diferentemente, será contrario a lo habitual. Es decir, esta postura no conviene a los tradicionales reflejos estadounidenses. En este marco Trump, quien primero se reunió con el rey de Arabia Saudita, luego recibió al rey de Jordania, Abdalá, en la Casa Blanca, y el tráfico del Oriente Medio continuó con el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Mike Pompeo.

Pompeo efectuó su primera visita extranjera a Turquía el 8 de febrero y tras Turquía visitó Arabia Saudita y Bahréin. El hecho de que el presidente Trump se pronuncie sobre los planes de EEUU como Siria, formación de zonas seguras y una lucha fuerte contra el DAESH, ha puesto de manifiesto que EEUU volverá a dirigirse al Oriente Medio.

Cuando se investiga históricamente el estilo de operación de la tradicional línea estadounidense, se revela que esta postura coincide con la historia estadounidense. A consecuencia de la gira por Oriente Medio del aquel entonces secretario de Estado de EEUU, John Foster Dulles, en 1953, fue formada la nueva política de EEUU en el Oriente Medio y fue puesta la primera piedra de la Doctrina Eisenhower, conocida también como “Represalias Masivas” en 1956 que puso su sello a la Guerra Fría. Las situaciones semejantes ocurrieron durante el cargo del Departamento de Estado de Henry Kissenger en 1970 y el mandato del presidente George Bush en los 2000.

Por otro lado, el mandato del presidente Barack Obama, especialmente el segundo período, estaba lleno de fracasos y decepciones por el aspecto de las políticas estadounidenses de Oriente Medio. Una de las razones de que los demócratas perdieron la presidencia a los republicanos es este fiasco en la política exterior. En el período, que comenzó con las rebeliones árabes en 2010 y que continuó con la guerra civil siria, las equivocaciones desesperadas de Obama en la estrategia de Oriente Medio han causado una falta de poderes en la región y han pavimentado que esta falta se llena por Rusia e Irán. El hecho de que EEUU descartara que Irán amplió su población mientras se retiraba de Irak, e intentara edificar a los tradicionales regímenes árabes, causó las reacciones de los países árabes sunníes en la región. Como consecuencia de estas reacciones, Arabia Saudita fundó el “Ejército del Islam” y abrió la “Frente de Yemen” en diciembre de 2015.

La política de Siria del presidente Obama se convirtió completamente en un fiasco. EEUU, que seguía una política “esperar-ver” en Siria con el efecto de los comerciantes de guerra, por un lado ha asumido la responsabilidad de la guerra, que continúa desde hace 6 años, por otro lado, se vio obligado dejar el campo a Rusia e Irán. Además, el presidente Obama pidió ayuda a las organizaciones de herramienta como PYD-YPG a fin de mantener la presencia estadounidense en Siria. Sin embargo, pidió ayuda pese a Turquía, su aliado y el estado más fuerte de la región. Pero, en los tradicionales reflejos estadounidenses hay sacar enseñanzas del pasado. Ahora el nuevo presidente estadounidense, Donald Trump, ha dado señales acerca de que renunciará a estas equivocaciones.

Las políticas de Obama salieron al revés en Oriente Medio y tuvieron efectos retroactivos para EEUU. En este contexto, el hecho de que EEUU acelere el tráfico de diplomacia en EEUU y Pompeo efectúe su primera visita a Turquía y continúe su gira en la región después de notar las demandas de Turquía, han puesto de manifiesto la proyección de la nueva política estadounidense en Oriente Medio. Tomando en consideración estos datos y los reflejos políticos e históricos estadounidenses, se puede decir que EEUU se concentrará en Turquía en su nueva política regional. Puesto que Turquía ya se ha convertido en un poder de balance entre Europa y el Bloque Asiático, liderado por Rusia y alianza anglosajona, y es capaz de afectar y cambiar los balances por su posición geopolítica. Y manifiesta su capacidad geo-estratégica con la Operación Escudo del Éufrates en marcha tanto en Siria como en Oriente Medio. Además, Turquía manifiesta que es un poder que dirige los juegos en la región con la evacuación de Alepo, el diálogo de Astaná y la Operación Escudo del Éufrates, junto a romper las trampas contra él. A consecuencia, el tráfico de visitas a Ankara, que comenzó con la primera ministra británica, Theresa May, y que ha continuado con la canciller alemana, Ángela Merkel, y el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, muestra la importancia internacional emergente de Turquía.

Programa preparado por el Profesor Doctor Mustafa Sıtkı Bilgin



Noticias relacionadas